Marcelo Ebrard: ¿Qué futuro le deparará tras derrota ante AMLO?

Paradojas electorales: La popularidad de Marcelo Ebrard parece haber sufrido un levantón tras ser derrotado en las elecciones internas para definir al candidato oficial de las izquierdas mexicanas. Por aquí y por allá, personas que hasta el momento no se habían pronunciado por un candidato o un partido en específico, lamentaron que declinara sus aspiraciones electorales. ¿Será que el jefe de gobierno capitalino representaba una opción viable para los indecisos, los decepcionados o los apartidistas? Quizá --y estas son meras especulaciones mías-- su derrota en las encuestas se debió a que un nutrido sector de sus simpatizantes no participó ella; precisamente por no estar adscrito a algún partido político o corriente ideológica concreta, por ser outsiders de la política partidista.

Pero, insisto, éstas son sólo suposiciones mías. Lo cierto es que tanto Andrés Manuel López Obrador, como el resto de las fuerzas políticas, tendrán la tarea de ganarse esos votos que, hasta el momento, parece que no son ni para Dios, ni para el Diablo. Marcelo Ebrard, por su parte, ha afirmado que continuará su carrera política; la cual, sabemos por su propia boca, no descarta en un futuro a mediano plazo volver a contender para ser candidato a la presidencia. Por el momento, aún le queda prácticamente todo un año de mandato en el Distrito Federal, uno de los bastiones más importantes del PRD (o al menos el único que no se perfila a perder tan fácilmente). Sin embargo, a pesar de que ha declarado que seguirá trabajando para "abonar y fortalecer" a la izquierda mexicana, no ha dicho cómo --o mejor dicho: desde dónde-- lo hará.

Quizá, como algunos analistas políticos han vaticinado, su futuro inmediato esté al interior del PRD. Un partido que debido a sus rupturas, divergencias y protagonismos parece estar al punto de la extinción. Lo cual --poniéndonos en los zapatos del Sol Azteca-- es una verdadera lástima. Después de décadas peleando por una oportunidad dorada, su fragmentación y poco atino para resolver conflictos internos, los postula a perder una coyuntura política inigualable. Después de la transición accidentada del PRI al PAN, el PRD tuvo la oportunidad de posicionarse como una nueva opción para los decepcionados; sin embargo, todos lo problemas antes mencionados memaron gravemente su popularidad. Pero, a pesar de estas situaciones, parece que el PRD estará en el futuro de Ebrard.

La razón es simple. Como Ricardo Alemán afirma en su columna del diario Excelsior, el PT y el ahora Movimiento Ciudadano --antes Convergencia-- son ya terreno moral de Andrés Manuel López Obrador. Por lo tanto, ambos partidos quedan descartados. Renunciar a su posición de izquierda-centro con miras a la social-democracia, cambiándose a alguna de las otras opciones partidistas le sería contraproducente. Muchos integrantes del PRD, por ejemplo, aún no pueden lidiar con su pasado (en algunos casos pasado presente) priísta. Crear un nuevo partido o una candidatura ciudadana podrían figurar como un opción viable, pero estar alejado del panonrama político durante un sexenio podría implicar su olvido. Ergo, limpiar, ordenar y revitalizar el lastimoso PRD se ha posicionado como una de sus posibles ocupaciones a futuro.

Pero mientras ello ocurre (o no), su trabajo en el Distrito Federal seguirá la misma línea que ha mantenido durante su mandato. El día de hoy ha anunciado que, a pesar de haber recortes, no habrá impuestos nuevos, se eliminará la tenencia y el transporte público no sufrirá un alza. Algunos programas --especialmente los nuevos-- tendrán que ajustarse el cinturón o desaparecer. El 23 dará cuenta de qué programas se mantiene y cuáles se van. Sin embargo, sus prioridades al parecer serán las mismas que en años anterior: programas sociales, transporte público y seguridad. Rubros que se han convertido en fortalezas para el PRD capitalino y que parece no le han rendido tan malos frutos. Quizá esta derrota en la candidatura para las elecciones del 2012 sea una fortaleza política para posturlarse en el 2018.

Imagen: Al Contacto