Ballenas jorobadas en México, atractivo turístico nacional

Mientras los ojos del mundo se vuelcan en la Península de Yucatán y se espera una afluencia turística considerable atendiendo a la profecía maya del Fin del Mundo, los espectáculos naturales nacionales siguen brindando la oportunidad de apreciarlos, con menos ruido y más modestia que el evento en el sureste mexicano. Tal es el caso de las ballenas jorobadas que han llegado a Bahía Banderas, entre Nayarit y Jalisco.

Cada año, la ballena jorobada o yubarta migra a diversas partes del globo terráqueo. Su larga trayectoria desde el norte de América hasta el litoral del Pacífico Mexicano es de aproximadamente cinco mil 600 kilómetros, a una velocidad de siete kilómetros por hora. Atendiendo a nuestro territorio nacional, además de Bahía Banderas, también pueden ser vistas en las costas de Puerto Vallarta, Jalisco y en la Península de Baja California, en los meses que van de diciembre a marzo.

El particular comportamiento de las yubartas, las convierte en excelentes objetos para el avistamiento turístico, ya que se acercan espontáneamente a los barcos y nadan alrededor --lo cual se puede convertir en un suicidio cuando se trata de barcos balleneros--. Entre su comportamiento ostentoso se encuentran los espectaculares saltos de hasta 15 metros de alto, impulsadas por sus aletas pectorales que pueden medir hasta cinco metros de longitud. También se pueden ver grupos de machos de entre tres y quince, que compiten entre sí, nadando a gran velocidad e, incluso, obstruyéndose unos a otros para acercarse a la hembra que nada enfrente de ellos.

Las yubartas son famosas por su "canto", aunque tanto machos como hembras emiten vocalizaciones, sólo los machos producen los cantos largos, fuertes y complejos que han popularizado a la especie. Cada "canción" se prolonga normalmente entre diez y veinte minutos, pero pueden "vocalizar" continuamente por espacio de veinticuatro horas --ventajas de no tener cuerdas vocales--.

Como en el resto de los cetáceos, las madres son muy protectoras con sus crías e intentan colocarse entre el ballenato y los barcos, razón por la cual, se han establecido "códigos de conducta" entre los operadores turísticos para evitar el desgaste de las yubartas.

Operadores de servicios ecoturísticos ofrecen recorridos guiados por especialistas en el comportamiento y protección de la quinta especie más grande de las ballenas, que visitan nuestras costas para dar luz a sus crías o aparearse en la calidez de las aguas del océano Pacífico.

Nuestro país rechaza la "caza científica" de ballenas, pero también se ha pronunciado por una observación sustentable, es decir, ofrecer el avistamiento turístico pero procurando no estresar a los mamíferos que se acercan a las costas, pues una oferta turística irresponsable puede dañar a la especie.

Pero eso también depende de nuestro comportamiento como turistas. Es importante crear conciencia en cuanto a la magnificencia natural de la que somos testigos y respetarla para que podamos seguir teniendo estos espectáculos. Ya sea en el litoral del pacífico, visitando el santuario de las mariposas monarcas, buscando primera fila para "El Fin del Mundo", o donde quiera que se visite, el cuidado por el entorno es fundamental. Y ni siquiera hay que salir para hacerlo, después de todo "el buen juez por su casa empieza".

Imagen: Teknociencia