Diabetes aumentó 30 por ciento en dos décadas

Lo hemos escuchado mucho en los últimos años, pero parece que no lo entendemos bien: la diabetes -enfermedad que puede causar daño al corazón, los vasos sanguíneos, los ojos, los riñones y los nervios, incluso la necesidad de amputar un miembro o provocar una muerte prematura por todo esto- ha aumentado 30 por ciento en las últimas dos décadas según datos de la Secretaría de Salud (SSa).

No es caer en dramatismos, es la realidad. Y si no habría que preguntarle a las personas que han padecido sus consecuencias qué tanto ha impactado sus vidas y si esto es una exageración. Lo digo porque aunque lo hemos escuchado mucho, parece que la mayoría nos creemos inmunes pues los índices de obesidad y sobrepeso entre la población, principal causa del aumento de este mal, siguen incrementándose.

Lo más grave: la obesidad en niños de 5 a 11 años aumentó 124 por ciento de 1999 a 2006, lo que como consecuencia ha aumentado los índices de mortalidad por diabetes en niños. Y digo lo más grave porque al final si un adulto no quiere cuidarse, o prefiere seguir su estilo de vida con las consecuencias que ésta pueda traer, es su decisión. Pero en el caso de los niños, la incapacidad de procurarles buena salud y enseñarles a cuidarse a sí mismos, es fracasar en la principal función que como padres y sociedad debemos cumplir.

Precisamente ayer que se celebraba el día del nutriólogo, se enfatizaba en la importancia que esta profesión ha cobrado actualmente. Pero yo me atrevería a decir que su más grande reto es pasar de cumplir sólo las funciones de un dietista al que recurrimos cuando ya no nos gusta cómo nos vemos en el espejo; a ser un apoyo que realmente nos ayude a lograr un cambio en nuestra conducta alimentaria, ayudar a prevenir enfermedades y educarnos en términos de alimentación, porque la realidad es que no sabemos escoger ni combinar alimentos.

Actualmente hay 6.4 millones de habitantes con diabetes en México, en su mayoría del tipo 2 (que es la que la obesidad puede provocar) y se calcula que para 2025 lo padezcan 11 millones. A menos que nos paremos de nuestra zona de confort y pongamos de nuestra parte para revertir este mal.

 

Foto: Nicolas Levinton, flickr.com