Sequía histórica en México y los apoyos no llegan

Si bien, México ha padecido los efectos de la sequía a lo largo de su historia, las autoridades consideran que la actual en la peor en la historia moderna de nuestro país, la cual provocó la pérdida de 20 mil toneladas de maíz para autoconsumo en la Sierra Tarahumara, una de las razones que se aducen para el suicidio de rarámuris, desesperados por la crisis alimentaria resultado de la sequía.

Desde centurias atrás, el hambre, la migración y la muerte son resultado de estos periodos de ausencia de lluvias, que alteran no solo la actividad agrícola sino la vida misma de las comunidades. Se dice que de 1993 a 1996 se presentó uno de los cuatro grandes periodos de sequía en México, durante el siglo XX, con pérdidas económicas millonarias, así como de miles de cabezas de ganado y millones de héctareas de cultivo, lo cual obligó a importar casi el doble de granos que en 1991. Pero el periodo de sequía se alargó y la incertidumbre es ¿cuándo terminará?

La sequía es una condición normal y recurrente del clima. Se trata de una aberración temporal cuyo conjunto de condiciones ambientales atmosféricas de muy poca humedad se extienden durante un periodo suficientemente prolongado como para que la falta de lluvias cause un grave desequilibrio hidrológico y ecológico. A pesar de que es una condición normal, el cambio climático aumenta la frecuencia y severidad de las sequías. De ahí los efectos devastadores de los que somos testigos.

La sequía, aunada a inundaciones y heladas, genera crisis alimentaria. Como no se cuenta con la cantidad necesaria de granos en el país, se tiene que recurrir a su importación, lo cual sale más caro. De acuerdo con Juan Rafael Elvira Quesada, secretario del Medio ambiente y Recursos Naturales, el país está atravesando por una crisis alimentaria, ya que 50 por ciento de los municipios del país tienen problemas de sequía. Sin embargo, Bruno Ferrari, secretario de Economía, descartó dicha afirmación, y advirtió que existe atención puntual en el caso de los precios ligados al frijol y al maíz.

A la fecha, se han declarado 19 entidades federativas afectadas por sequía extrema --cinco-- y severa --14--, entre las que destacan Aguascalientes, Coahuila, Chihuahua, Durango, Jalisco, Sonora y Zacatecas. Ante este panorama, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) instó a los gobiernos estatales para agilizar la entrega de recursos a los afectados por la sequía, ya que de los 875 millones de pesos depositados hasta la primera semana de enero por concepto de aseguramiento, sólo se han entregado a los productores 245 millones de pesos. Cabe señalar que las empresas aseguradoras dictaminaron el pago a los afectados por un monto de mil 456 millones de pesos, ¿dónde quedaron los 580 millones que faltan de esa suma?

La dependencia considera que con una aportación por las entidades federativas de 550 millones de pesos, más la que realizará el gobierno federal de dos mil 600 millones de pesos, la cobertura de aseguramiento para este año podrá ser de 24 mil millones de pesos. Pero si a los productores todavía no les llega el apoyo al campo por la sequía del año pasado, ¿qué podemos esperar del año entrante?

El problema, como suele pasar, lo resienten los productores, los apoyos llegan tarde y a cuenta gotas. No es extraño que el apoyo para fertilizante llegue cuando es momento de cosechar, tampoco lo es que suceda con el resto de programas. El campo mexicano se está muriendo --de sed--, la situación en las comunidades es crítica --tan crítica que se suicidan-- mientras funcionarios y dependencias se invitan unos a otros a transparentar el recurso y canalizarlo adecuadamente, hablan de recursos por aquí, recursos por allá y al final los productores tienen que jugar a ¿dónde quedó la bolita?. Tantos siglos con experiencia en sequías y todavía no se aprende a combatir los daños pronta y oportunamente.

Imagen: Sdpnoticias