A 74 años de la Expropiación Petrolera

En el 74º aniversario de la Expropiación Petrolera los principales actores políticos han manifestado su postura en cuanto a este tema de cara al proceso electoral que está por comenzar.

En primer lugar, Andres Manuel López Obrador delineó cuál sería su plan de acción en caso de ganar la Presidencia de la republica. En primer lugar aseguró que el petróleo siempre será de los mexicanos y dijo que cambiaría el enfoque que se tiene de las políticas en este rubro, se daría un mayor apoyo a empresas mexicanas para apoyar el desarrollo en este sector y dejar de vender petróleo al extranjero para procurar que su refinación sea dentro del propio país.

Además hizo énfasis en su idea de disminuir el precio de los productos derivados del petróleo en beneficio de los consumidores y las empresas mexicanas, e hizo énfasis en que la privatización de la industria sería un error, pues privaría al gobierno de una importante fuente de ingresos. Sin embargo, mi principal crítica a su propuesta es que el pretender bajar los precios de estos productos implicaría necesariamente un aumento a su subsidio que ya se tiene. Los precios internacionales de esta materia prima no permiten de ninguna manera que se disminuya el precio, incluso aunque se procese aquí.

Por su parte el PRI hace una justa crítica a los gobiernos panistas, quienes han usado los ingresos petroleros en el financiamiento del gasto corriente e improductivo del gobierno. A su manera de ver, dichos ingresos debieron de haberse invertido en el financiamiento del desarrollo del país.

Bajo este mismo partido, Enrique Peña Nieto ha dicho que una privatización es inviable, pero también mantener la situación actual es insostenible, para lo que propone un esquema en la industria que permita una mayor inversión del sector privado para su modernización pero manteniendo en todo momento la tenencia de la propiedad del petróleo. Lo más interesante es que pide "despojarnos de ataduras ideológicas".

Finalmente, Josefina Vázquez Mota comparte varias de las ideas centrales del discurso de Peña Nieto, pero también hace énfasis en que viendo a largo plazo es necesario comenzar a investigar e invertir en nuvas formas de producción de energía que aseguren un futuro para México cuando la era del petróleo finalmente termine.

Sin duda alguna el tema de la industria petrolera es uno que será vital en las próximas campañas y que no deberá seguirse desatendiendo pues como puede ser palanca del desarrollo, también puede ser un grave problema para las finanzas del gobierno. Sin duda no será un tema sencillo de tratar, pero se debe encontrar la forma de tomar como ejemplo industrias de otros países que, dejando de lado posiciones ideológicas y partidistas permitan modernizar el sector.