La imagen de México está dominada por lo que difunde EU

A quien no le ha pasado que al ver una película o serie de televisión norteamericana, en que hablan de México o muestran a un "mexicano", pasa por cierto disgusto por la forma en que nos retratan. Y es que más allá de ponernos en actitud patriotera, que en nada defiendo, la verdad es que cuando vemos la generalización que hacen mediante esas imágenes en nada empatan con lo que somos, lo que acostumbramos y mucho menos la forma en que nos sentimos. O bueno, al menos a mi me pasa. Son contadas las veces en mi vida que he comido burritos, y allá lo muestran como algo típico mexicano, ninguno de los hombres de mi familia ha vestido con jorongo y sombrero, rara es la vez que alguien a mi alrededor huele mal o se ve sucio y a pesar del enfrentamiento de autoridades y grupos criminales, mi modo de vida no ha cambiado más allá de tener ciertos cuidados.

Aún así, me he acostumbrado a verlo simplemente como lo que es: un acto de ignorancia de los estadounidenses sobre nuestro país, que los propios norteamericanos que sí han estado aquí critican; y es un fenómeno típico en todos los países el estereotipar al resto con las pocas imágenes que en algún momento te han presentado. El problema es que en el resto del mundo, la identidad que ha presentado Estados Unidos de México en los medios, sea ficción o noticioso, "no es ni precisa ni halagadora" y es la que ha contribuido a la "débil" reputación del país, señala Simon Anholt, asesor político británico del presidente Felipe Calderón para mejorar la imagen del país en el exterior a través de El País.

Incluso recuerdo que alguna vez me contaron la anécdota de un niño -tan mexicano como cualquiera- de alrededor de unos 4 años que al ver a un señor vestido de mariachi le gritó con asombro a sus compañeros "¡mireeen... un mexicano!", lo que me deja claro que la imagen no sólo se ha creado en el exterior. Sin embargo, Simon Anholt, que ha asesorado a más de 40 países señala que a pesar de que el cambiar esta imagen no es algo que se dé rápidamente, "es poco probable que cause daños a largo plazo... El público no castiga a los países por tener problemas, los castiga por no resolverlos" por lo que señala que el nuevo gobierno que llegue al poder espera que "no huya de los problemas, sino que continúe luchando contra ellos y ejerciendo a la vez cierto liderazgo internacional para demostrar que el país no es víctima de sus problemas, sino un lider en la solución de los mismos".

Mientras tanto se me ocurre que más allá del gusto que nos pueda dar que películas mexicanas y sus creadores ganen premios y sean aclamadas en festivales internacionales, esto podría ser bueno para contrarrestar nuestra imagen en el exterior. Claro, siempre y cuando muestren otras facetas del país y no sólo los problemas con el narcotráfico y los migrantes. Pero ¿Estarán conscientes de que su trabajo aporta a la imagen del país y a su economía en consecuencia?

Foto: Marcos Telias