Renaut, descansa en paz: IFAI pide destruir la base de datos

Los fracasos se acumulan y no hay goma de borrar que oculte lo evidente. El Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Renaut) ya no sirve para nada, si es que alguna vez sirvió para algo que no fuera venderlo a 500 pesos. Después de su derogación, la pregunta obvia, ¿y ahora qué hacemos con los datos de aproximadamente 98 millones de usuarios de celulares? La respuesta, más obvia aún: borrarlos, borrarlos y hacer cara de aquí no pasó nada. Un día después de que mandaron a la goma el Renaut, el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI) ordenó destruir los datos personales que integran el fallido registro.

Pero hay cosas que no se pueden borrar como si tal cosa, el Renaut es una de ellas. Cuando los datos personales están en posesión de particulares -es decir, las compañías de telefonía móvil-, se deben seguir los procedimientos previstos en la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares y su Reglamento. ¿Y qué procedimientos son esos? Primero hay un periodo de bloqueo, después se podrá proceder a la supresión de los datos.

Así que de momento, los responsables deberán implementar medidas de seguridad suficientes para la protección de los datos personales que se recabaron con motivo del Renaut, pues, a decir del IFAI, se debe garantizar su integridad mientras permanezcan bloqueados.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Gobernación y la Comisión Federal de Telecomunicaciones, en tres años que operó el Renaut se realizaron 134 millones 216 mil 209 movimientos, entre altas y bajas, y al 1 de marzo de 2012 todavía existen casi 98 millones de líneas registradas y vigentes.

El asunto motiva risa, pero no una risa como la que inspiran los niños cuando hacen alguna gracia, no. Es más bien una risa irónica y burlona, una risa con dejos de frustración y desesperanza. ¿Cómo van a garantiza la seguridad de unos datos que hace dos años -cuando era vigente y se supone que deberían de existir medidas fortísimas para blindarlo- estaban a la venta? Es probable que algo inventen, allá ellos y sus malas cabezas.

Simultáneamente podrían aplicarnos un lamparazo multitudinario, al estilo de los hombres de negro, para hacernos olvidar que esto pasó, que sus medidas, además de cuestionables, son un fracaso que no atienden frontalmente el problema de origen, que no son más que placebos, chochos que nos dan la anhelada sensación de seguridad. Porque ni el Renaut, ni la recién aprobada Ley de Geolocalización, van a la médula de las cosas. Esa que se encuentra en los centros penitenciarios, en donde esperar que las mafias que operan desde ahí no tengan teléfonos celulares es mucho, muchísimo pedir. En donde en más fácil regular hasta el hartazgo a los ciudadanos de a pie que poner orden en las cárceles. Vaya lógica la que nos gobierna.