Candidato cazador postulado por el PVEM promete que dejará de matar animales, ¿le creemos?

¿Cuál es el colmo del Partido Verde? Que postule a un cazador y, lo peor, que lo anuncie como si fuera un gran logro. El candidato de la coalición entre el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la alcaldía de San Miguel de Allende, Guanajuato, es el consumado amante de la cacería, Mauricio Trejo Pureko, que no es cualquier cazadorcillo de lagartijas en fin de semana, no, es un cazador profesional que presumía trofeos, posaba muy orondo con los animales que mataba y hasta ganó un primer lugar por su maestría para cazar venados Cola Blanca.

Como quien protagoniza una transformación milagrosa, al más puro estilo de San Agustín, el candidato cazador reconoció que había incursionado en la cinegética, “pero eso fue hace años”, aclaró, y como quien ve la luz, una vez que conoció la doctrina del Partido Verde:

...y por convicción personal [...], decidí dedicarme a la conservación de las especies en peligro de extinción de manera más humana (sic) [...]. Soy el ejemplo vivo, he renunciado totalmente a esa actividad -la cacería-.

No, bueno, de aquí a la santidad, pasando por la alcaldía. Aunque eso de "pero fue hace muchos años" es un decir, hace menos de dos meses el periódico Zócalo de Saltillo reseñó un concurso de caza efectuado en Coahuila -“Octavo Torneo Los Gigantes de Coahuila”-, en el cual Trejo Pureko obtuvo el primer premio, por haber cazado venados de cola blanca, en su calidad de “turista cinegético” -la nota original ha "desaparecido misteriosamente"-. Pero no sólo estuvo la nota, el mismo candidato expuso su logro en su cuenta de Facebook -ahí donde también estaban sus fotos con los animales que mataba-, y aunque la publicación estaba fechada en 25 de febrero de este año, el ahora arrepentidísimo cazador afirma que fue un reconocimiento del año pasado. Asumo que para evitar malos entendidos, mejor retiró de su cuenta todo aquello que hiciera referencia a su pasada actividad recreativa.

Por fortuna existe internet y me puse a revisar cuándo se realizó el mencionado concurso. Quitando todas las notas que hablan de este caso, llegué a la nota fechada el 27 de febrero de 2012, en la cual se hablaba del acto de premiación del Octavo Torneo Anual de Caza “Los Gigantes de Coahuila”, temporada 2011-2012, que se había realizado el fin de semana pasado, o sea 25 y 26 de febrero pasado.

Supongo que por aquello de las dudas, el PVEM hizo que Trejo se comprometiera por escrito a dejar la cacería, con la esperanza de que "cumpla" lo prometido. Lo que es más, Beatriz Manrique, operadora electoral del comité estatal del Partido Verde, presumió el acto como un logro pues "hoy podemos decir que hay un cazador menos".

Conforme el compromiso de Mauricio, hoy hay un cazador menos, él se ha comprometido a cesar de manera definitiva sus actividades de cacería [...]. En muchas actividades hay gente que recompone el camino.

Por si fuera poco, el otrora cazador, tiene una orden de aprehensión girada en su contra por el delito de difamación, y aunque buscó un amparo, le fue negado. Lo bueno es que él dice que es una persona intachable:

A mí no hay nadie que me acuse de ladrón, de inmoral, y de cosas que son negativas y lesivas para la sociedad o los ciudadanos.

Lo anterior podría ser cierto si y sólo si no se consideran parte de la sociedad a la persona que lo denunció penalmente y a los ecologistas que están en contra de las actividades cinegéticas.

Menos mal que la cultura judeo-cristiana nos enseña a recibir con los brazos abiertos a los arrepentidos, aunque su arrepentimiento esté motivado por la alcaldía de San Miguel de Allende. Así, el PVEM hace un pequeño ajuste a esa parte de sus principios en la que habla de la defensa y protección del medio ambiente, para respaldar al candidato cazador. Cabe advertir que Trejo Pureko es militante priísta -partido al que le tiene sin cuidado si sus candidatos matan o no animales- y como van en coalición pues... no diré que lo impuso el PRI, aunque la inferencia es bastante obvia.