Lago de Alchichica: cuando la ciencia y el desarrollo se confrontan

La gran mayoría seguramente pensará "¿Lago de Alchi... qué? Porque no es un sitio muy conocido, pero ciertamente un lugar muy bonito. Ubicado en el Municipio de Tepeyahualco, Puebla, en los límites con el Estado de Veracruz, cerca de la ciudad y del Cofre de Perote, se encuentra el lago de Alchichica, en uno de los cráteres que se localizan en la región, con más de 2 km. de diámetro.

Mencionado principalmente en rumores y leyendas, con un fuerte ingrediente de misterio, que hace que el morbo de la gente por lo desconocido las difunda más ampliamente que sus realidades, del Lago de Alchichica cuentan que es un lugar donde bajan los ovnis, que constantemente se ven luces ahí, y lo menos, que está conectada con el mar. Claro, esta última una idea sustentada en que tiene una gran profundidad (algunos señalan alrededor de 40 mts. otros más) y seguramente sus antiguos pobladores al no lograr llegar al fondo y encontrarse con corrientes de agua salada le atribuían esta característica.

El lago se encuentra a orilla de la carretera Puebla-Xalapa, desde donde lo puedes ver, o estacionarte para bajar y contemplarlo. Normalmente tiene poca gente visitándolo, pero no falta, como me pasó cuando fui, que se te acerque un pequeño "guía"; algún niño de la población de Alchichica que con tal de ganarse unos pesos te ofrece darte una reseña del lago, y te receta de un jalón toda una mezcla de explicaciones (entre rumores y ciencia)  que seguramente ha escuchado a los mayores. Recuerdo que en esa ocasión, mi "guía", ya en una opinión muy personal, nos decía que él creía que ese lago se había formado por la caída de un meteorito, y con un argumento tan gráfico y claro, que aunado a nuestro desconocimiento, no le pudimos refutar: cuando cae un meteorito, nos decía, lleva tanta fuerza que deja una estela marcada en la tierra y empuja el resto acumulándola al frente. Ciertamente, el lago de Alchichica tiene una pendiente que daría la idea de estela y de frente una loma que se crece poco a poco, como si algo la hubiera empujado ¿Cómo contradecirlo?

Pero muy aparte de su belleza, su riqueza, dicen los investigadores, radica en que en su interior existen estromatolitos, fósiles vivientes que están en peligro, estructuras microscópicas, similares a las que originaron la vida en el planeta hace casi cuatro mil millones de años, comentan a través de un artículo en La Razón. "Desde el punto de vista de la ciencia es algo maravilloso, es como si pudieran ver dinosaurios y los tuvieran a la mano ahorita; no tendrían que estar indagando e investigando cómo podrían ser, los estarían viendo en vivo" afirma Javier Alcocer Durand, investigador de Limnología Tropical de la FES Iztacalaca.

Sin embargo, asegura, con la finalidad de favorecer el turismo local, el gobierno había mandado excavadoras para quitar los extromatolitos y hacer más fácil el acceso al lago. Algo la verdad sin sentido, pues aún sin conocer la riqueza que estas estructuras poseen, son parte del encanto del lago, ya que con su color blanco destacan a la vista como si fueran arrecifes de coral. Por otro lado es una zona de clima generalmente frío (2,340 mts. sobre nivel del mar aproximadamente), las aguas del lago son frías por lo que no me imagino que haya mucho interés de las personas en ir para darse un "chapuzón", sería más disfrutable recorrerlo o bucear, con el equipo apropiado, como hacen otros.

El gobierno de Perote, comentan, busca incentivar las visitas a la laguna y generar beneficio económico, algo la verdad muy deseable. Aunque no siempre las buenas intenciones acaban bien. Muchas veces se ve cómo en el afán del desarrollo y el beneficio económico se sacrifican áreas naturales, dañando la biodiversidad y la fuente de conocimiento que pueden ser. Esperemos que este no sea el caso del Lago de Alchichica, y se logre compaginar su atractivo y potencial turístico, con su cuidado, protección e idealmente su apoyo a la investigación científica.

Fotos: Ileana Fernández