México, segundo país en el mundo en expedir una ley contra el cambio climático

El cambio climático es un tema que ha estado en la agenda de los ecologistas, después de todo, a finales del año pasado se dio a conocer que México ingresó a otro ránking indeseado: fue el décimo país en generar más gases de efecto invernadero a nivel mundial. Tal vez el deshonroso sitio sirvió de jalón de orejas para que los senadores aprobaran la Ley General de Cambio Climático, instrumento normativo que establece lineamientos para eliminar emisiones de gases de efecto invernadero y contempla políticas públicas para el desarrollo sustentable del país.

De acuerdo con el Foro Mundial para la Naturaleza (WWF, por su sigla en inglés), con esta nueva Ley, México se suma al Reino Unido para ser los únicos dos países que hasta ahora han aprobado legislaciones ambiciosas e integrales sobre cambio climático.

La Ley General de Cambio Climático, aprobada la noche del jueves por unanimidad en el pleno del Senado, ya había recibido el visto bueno de la Cámara de Diputados y fue enviada al Ejecutivo para su sanción. En ella, se crea el Fondo para el Cambio Climático y el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), que será un organismo público descentralizado del gobierno federal, con personalidad jurídica y patrimonio propio. El instituto coordinará investigaciones en materia de protección al medio ambiente y de preservación y restauración del equilibrio ecológico. El fondo captará y canalizará recursos financieros públicos, privados, nacionales e internacionales para implementar acciones a fin de enfrentar el cambio climático, su patrimonio se constituirá con los recursos anuales del presupuesto de egresos federal, aportaciones de otros fondos públicos, contribuciones, pagos de derechos y donaciones de personas físicas y morales, nacionales o internacionales.

El objetivo de la nueva ley es reducir en 2020 un 30 por ciento de emisiones, y un 50 por ciento en 2050, en relación con las emitidas en el 2000. La nueva legislación establece "límites al venteo de gas". También se instauró un paquete que promueve el transporte colectivo urbano y suburbano, para evitar que sean los automóviles los que consuman casi 50 por ciento de la energía que se genera en el país.

La aprobación de la ley fue celebrada por organismos de defensa del medio ambiente, las cuales, con anterioridad, habían exhortado al poder legislativo para que diera este paso. Sin embargo, como en otros temas, la aprobación de la ley es sólo el comienzo de para enfrentar la problemática, en este sentido, en Planeta Azul se advierte:

Aunque la batalla no está ganada, la Ley representa un primer paso frente al problema, su reglamentación y seguimiento será una labor que como sociedad civil, se busca promover el definir con mayor claridad las acciones que tendrán que llevarse a cabo para lograr su cumplimiento.

Esperemos que esta ley logre sus objetivos y no se quede en buenas intenciones.