La pesadilla de ser gay en etapa escolar: 75% víctimas de bullying homofóbico

Mi mejor amigo de la secundaria es gay. Fui testigo de las agresiones contra él y me tocó defenderlo, incluso de la maestra de Ciencias Sociales que lo insultaba y exhibía a la menor provocación. Para muchos, la secundaria es ese oscuro episodio de la vida en la que eres objeto de burlas, bromas de mal gusto y hasta golpes. Yo me mantuve parcialmente a salvo de todo tipo de agresiones, pero aún recuerdo con coraje todo lo que compañeros y maestros le hacían a mi amigo. Su caso no es aislado, de acuerdo con la Primera Encuesta Nacional sobre Bullying Homofóbico, 3 de cada 4 gays fueron víctimas de acoso durante alguna etapa escolar. La secundaria es el nivel de estudios en el que se registran la mayoría de esos casos.

En el estudio realizado por organizaciones de la sociedad civil como Youth Coalition, Coalición de Jóvenes por la Educación y la Salud Sexual (COJESS) y el portal de internet Foro Enehache, participaron mil 273 personas que se reconocieron como gays, lesbianas, bisexuales y transgénero, y se realizó a través de una plataforma especial de internet. Los encuestados fueron de todas las entidades federativas, contó con el respaldo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y se hizo del 13 al 30 de abril del año en curso en vísperas del 17 de mayo, fecha en la que se conmemora la Jornada Mundial de Lucha contra la Homofobia.

El fenómeno definido como bullying homofóbico fue medido por primera vez en México a través de esta encuesta. Se utiliza la palabra en inglés bullying porque el concepto abarca mucho más que la palabra acoso, incluye agresión, exclusión y victimización. Al respecto, Roberto Pérez, de la coalición de Jóvenes por la Educación y Salud Sexual, comentó:

El bullying es un fenómeno de violencia interpersonal injustificada que ejerce una persona o grupo contra sus semejantes y que tiene el efecto de victimización en las personas que lo reciben.

De acuerdo con los resultados, 60 por ciento de los participantes dijo que sufrió agresiones y discriminación en la secundaria; 20 por ciento, en la primaria; 18 por ciento, en la preparatoria y sólo 2 por ciento en la universidad. La mayor parte de las agresiones corresponden a insultos o burlas con 92 por ciento; señalamientos y exhibición, 77 por ciento; discriminación, 57 por ciento; golpes, 32 por ciento; y extorsión, 19 por ciento.

Ante esto, ¿cómo se comportaban las figuras de autoridad? Los encuestados declararon que 48 por ciento de los profesores no hacían nada; 25 por ciento de los maestros no se percataba de estas agresiones; sólo 12 por ciento llamaba la atención a los agresores y un porcentaje cercano al 10 por ciento incluso participaba en las burlas.

La situación es grave. Uno de cada cuatro encuestados afirmó que llegó a tener pensamientos suicidas como consecuencia del acoso que sufría en la escuela. No es para menos. Por ejemplo, mi amigo no sólo tenía conflictos con los demás, también los tenía consigo mismo. Me platicaba que no sabía qué le pasaba o qué sentía. Estaba muy confundido. Definitivamente, la actitud de los demás compañeros y maestros empeoraban las cosas y más de una ocasión me tocó disuadirlo de la idea del suicidio o de lastimarse.

Además, temía mucho la reacción que pudieran tener sus papás si se enteraban tanto de las agresiones como de su preferencia sexual. En este sentido, la encuesta señala que 85 por ciento de las personas dijeron que sus padres no sabían si sufrían o no bullying, debido a que aún no "salían del clóset". Del 15 por ciento restante que sí estaba enterado, sólo la mitad hablaba con el profesor para exigirle respeto a su hijo.

Desafortunadamente en México existe un ambiente en el que no sólo se tolera sino que incluso se fomenta la homofobia como si se tratara de algo bueno, como un mecanismo correctivo hacia los adolescentes y jóvenes que tienen otra orientación sexual. Esto desde luego genera impunidad.

La afirmación anterior la hizo Ricardo Hernández, responsable del programa de atención a pacientes con VIH, de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, quien también advirtió que uno de los hechos más graves es la omisión por parte de las autoridades educativas para protegerlos de este tipo de violencia.

Han pasado muchos años desde aquél episodio con mi amigo de la secundaria. A últimas fechas se registraron logros importantes para la comunidad LGBTTTI, como la balanza positiva en el matrimonio gay y la aprobación de la iniciativa de reforma que permite a estos matrimonios tener acceso a la seguridad social. Por desgracia, la ignorancia y los prejuicios no han cedido, muchos aún consideran que pertenecer a este sector de la población "es pecado" y siguen las agresiones a la comunidad. El bullying trasciende las aulas y nos somete a una dieta cotidiana de condena y rechazo.