Muere Carlos Fuentes y México pierde una voz crítica

Falleció hoy Carlos Fuentes en la Ciudad de México a los 83 años de edad.

A mis 22 años sólo he leído dos obras de suyas, Aura y La Silla del Águila, por lo que redactar unas líneas sobre el gran escritor que era sería pretencioso porque no conozco su obra. Sin embargo es imposible negar que durante su larga trayectoria como escritor, columnista, e incluso como político y diplomático, se ganó el respeto y la admiración de un gran sector de la población y siempre se buscó su opinión en cuanto a temas del interés nacional e internacional.

Lo que decía causaba ruido en México y en el exterior y jamás le importó si le incomodaba a alguien o no. Fue siempre fiel a sus ideas y eso es de respetarse. Así lo demostró cuando renunció a ser embajador de México en Francia cuando se designó a Díaz Ordaz como embajador en España.

En últimas fechas, enfrascados en la carrera por la sucesión presidencial, sus declaraciones han girado en torno al tema y no perdió oportunidad en declarar que los problemas de México son muy grandes y los candidatos muy pequeños.

Después del error de Peña Nieto en la FIL de Guadalajara arremetió contra él, lo acusó de ignorante y dijo:

Este señor tiene derecho a no leerme. Lo que no tiene derecho es a ser presidente de México a partir de la ignorancia, eso es lo grave. Los problemas exigen un hombre que pueda conversar como par con Obama, Angela Merkel o Sarkozy, y no es este el hombre capaz de hacerlo.

Durante los últimos meses repitió que ninguno de los candidatos le convencía y que, por lo tanto, no participaría en las elecciones, además de que le causaba terror que Enrique Peña Nieto fuera presidente.

Las últimas palabras que (probablemente) escribió se encuentran en una columna publicada hoy en Reforma en la que habla de la victoria de Francois Hollande y los grandes retos que enfrentan Francia y Europa en general y hace una conexión a la situación mexicana:

Me preocupa e impacienta que estos grandes temas de la actualidad estén fuera del debate de los candidatos a la presidencia de México, dedicados a encontrarse defectos unos a otros y dejar de lado la agenda del porvenir.

Carlos Fuentes deja entre nosotros una gran cantidad de novelas, ensayos y cuentos que, como bien dicen, honrarán su memoria cada vez que los leamos. Pero también deja un mensaje sobre la situación que atraviesa el país y una voz de aliento para el futuro de México.

Serán los jóvenes quienes tengan que enmendar los errores de nuestras generaciones; pero cuentan con una gran tecnología para hacerlo. Debe haber algo más allá de la masacre y la barbarie, para sustentar la existencia del género humano y todos debemos participar en su busca.

México ha perdido una voz crítica, no dejemos que se pierda su mensaje.

Imagen: Alba Martínez