Inflación llega a su mayor nivel en dos años

El día de hoy el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer la inflación para el mes de mayo, la cual se ubicó en 0.56% en su variación mensual (PDF). En su tasa anual, llegó a 4.42%, cifra que representa un ligero repunte en el mes, pero que alcanza un máximo de dos años.

Inflación

Pero no basta con ver sólo la cifra, hay que analizar a fondo qué tipo de productos presionaron el dato a la alza.

El componente subyacente mostró un alza de 0.31 por ciento. Mientas que el no subyacente, que agrupa los productos con precios más volátiles y que no obedecen a la oferta y demanda, mostró un aumento mensual de 1.41 por ciento. Podemos ver que el aumento vino por el lado del componente no subyacente que agrupa a los energéticos y productos agrícolas.

¿Debe preocuparnos el aumento? No del todo. Claro que es un claro golpe para las familias mexicanas, pero estamos lejos de ver un descontrol en los próximos meses. Por ejemplo, la gasolina de bajo octanaje continúa con un alza continúa que se debe a los incrementos mensuales anunciados por el gobierno federal y que representa más un ajuste de precios relativos que un proceso inflacionario.

Otros de los productos que más impactaron el dato de la inflación fueron el precio del pollo y el huevo, impacto que se tenía previsto debido al brote de gripe aviar que se dio en algunas granjas de Jalisco. Sin embargo, el problema de oferta de estos productos se normalizará en las próximas semanas al aumentarse la importación de los mismo y el monitoreo de Profeco para evitar precios abusivos.

Además, los servicios turísticos también vieron un aumento, derivado de la temporada vacacional que está por terminar.

Podemos ver también que, aunque aumento la inflación, su ritmo fue mucho más lento y analistas esperan que en los próximos meses inicie su descenso para terminar el año cerca del objetivo del Banco de México.

Durante los últimos meses hemos escuchado a Banco de México decir que la inflación no muestra un comportamiento que afecte a la economía mexicana y que se debe a alzas y bajas de productos cuya naturaleza es volátil y dependen de factores de control de precios (como los energéticos) y climáticos (los agropecuarios). Por lo tanto, al parecer, el banco central podría continuar sin intervenir en los próximos meses.

Recordemos que el mandato del Banco de México es mantener el poder adquisitivo de los mexicanos. Su principal forma de intervenir en la economía es a través de la tasa de interés de referencias que, en una especie de efecto dominó, afecta las tasas interbancarias y de crédito. Sin embargo, los movimientos en los precios que hemos observado no se pueden afectar mediante estos mecanismos, de ahí su inactividad.

La gran pregunta es cómo afectan a los mexicanos todas estas cifras. Las familias del país no deben esperar a que el INEGI dé a conocer estas cifras para sentir en sus bolsillos cómo los precios están aumentando. Por este lado es claro cómo las cifras son sólo un reflejo de lo que ha sucedido en el mundo real durante cierto periodo.

A pesar de esto, no se ven señales de una gran deterioro en la economía mexicana, aunque sí se espera que el ritmo de crecimiento disminuya. Pero a pesar de eso, también vemos buenos números como la creación de empleos récord en este año, exportaciones altas y buenas entradas de capital.

Repito lo que he dicho en otras ocasiones: a pesar de que vamos bien en los indicadores, aún falta que esto se traduzca en mejoras palpables para los ciudadanos.

Imagen: Atooms