Una banca mexicana sólida que gana mucho y presta poco

El fin de semana escribí sobre la solidez que tienen los bancos que operan en México debido a su alta capitalización, lo que podría evitar un colapso de la banca y una crisis como la que viven bancos de Europa. También dije que la estricta regulación en torno a las necesidades de capital de los bancos ha encarecido el crédito y además se cobran comisiones e intereses muy caros.

Como bien dije también y se empeñaron en resaltar en los comentarios, las subsidiarias mexicanas de los bancos extranjeros son de las más lucrativas. Estas dos problemáticas: la falta de crédito y el alto costo para los usuarios son un tema que se merecen un texto propio.

Tarjetas de crédito

Cuatro de los cinco bancos más grandes del país, que juntos acaparan tres cuartos del mercado, son extranjeros. ¿Qué tan lucrativos son? Si ponemos a las ganancias como porcentaje del capital (ROE) de los bancos en México tenemos que el BBVA Bancomer es de 20,4%; Santander de 19,3%; Banorte de 16%; Banamex tiene 9,5%y HSBC de 5,7 por ciento. Aunque obtener ganancias ya es bueno, los criterios contables ubican al ROE como buen si se encuentran entre el 15 y 20 por ciento.

Para quienes ganan en ese rango aceptable, las ganancias son del doble de lo que se tienen en mercados como el europeo. Y, de hecho, la calificación de las subsidiarias mexicanas de BBVA, Citibank y Scotiabank es mejor a la de su casa matriz según la evaluación de Moody's.

Que la banca mexicana sea sólida ante posibles crisis se debe en parte a la regulación, pero también es gracias a la extrema cautela que los bancos han tenido sobre a quién le prestan. La deuda privada del país es de alrededor del 20% del PIB, mientras que en Brasil la proporción alcanza casi el 50 por ciento.

Además, de acuerdo a una publicación en The Economist, la manera en que se clasifica a los deudores no es la mejor, ya que más que una calificación a su fiabilidad se separan en dos: sujetos y no sujetos de crédito. Y cualquiera que haya pedido un crédito sabe lo difícil que es acceder a ellos.

Aunado a esto, se contrasta la tasa de interés de referencia, establecida por Banxico, y la de los bancos. Mientras que la primera es del 4.5%, hay créditos que llegan a cobrar hasta el 40% de interés anual más una comisión. Este panorama tan poco benévolo con la población tiene sus problemas, pero también oportunidades.

Representa un problema porque ante la dificultad para obtener un crédito y los cobros excesivos, es difícil hacer crecer a las empresas y financiar el consumo, lo que limita el crecimiento hasta cierto punto. Una persona que necesita de un crédito para echar a andar un negocio se ve imposibilitado; o una PyME pude ver truncados sus planes de expansión. De hecho, Agustín Carstens afirma que seis años de crecimiento en el crédito otorgado al sector privado y estabilidad macroeconómica podrían añadir medio punto porcentual al crecimiento del PIB.

Ahora, las oportunidades son para nuevos actores en la banca como hemos visto en últimos años. Bancos que se enfoquen en el microfinanciamiento y que ofrezcan tasas y comisiones menos abusivas, sin dudad atacarían un mercado que no está bien atendido por los grandes corporativos.

Imagen: Deudafin