Reforma laboral: ¿empoderar a la empresa o al trabajador?

La reforma laboral que envió el Presidente Calderón al Congreso como parte de las iniciativas preferentes, ha calentado los ánimos en la opinión pública y entre los propios funcionarios.

Para muchos algunas de las figuras incluídas en la propuesta desprotegen al trabajador y dan "poderes excesivos" a las empresas en cuanto a contratación y despidos. La primera declaración que agita el tema de manera importante fue una del gobernador del Banco de México Agustín Carstens.

Agustín Carstens dijo que el mercado laboral mexicano es uno de los más rígidos, lo que afecta la productividad de la industria mexicana. Lo cual es cierto, a veces es tan costoso despedir a un trabajador que no está funcionando de la manera en que el empleador lo requiere que prefiere seguir con él.

Y es que, a mi parecer, muchas veces la opinión pública al escuchar que se propone la flexibilización de los despidos se rasgan las vestiduras y se preocupan sólo por que el trabajador perderá su empleo y se ve a las empresas como grandes corporaciones malvadas. Se piensa que flexibilizar el despido hará que de manera automática las empresas tengan un cheque en blanco para despedir trabajadores a diestra y siniestra con el menor costo posible.

La realidad es que, como bien dice Carstens, el otorgarle mayor dinamismo al mercado laboral tiene dos ventajas: aumenta la productividad de la industria, lo que permitiría que, como dicen muchos, México se convierta en la fábrica del continente; además de que este aumento en la productividad se debería ver reflejado en un aumento de los salarios que reciben los trabajadores.

No tiene sentido bloquear una reforma y que se siga fomentando que, además de las pérdidas por baja productividad de algunos empleados, la empresa pierda también por los altos costos de despido. Debemos ver también que, además de la protección al trabajador mexicano, se le dote a las empresas que operan en territorio nacional y que emplean a más mexicanos, las herramientas necesarias para volverse competitivas.

No hay que descalificar una iniciativa por una idea que enciende los ánimos de manera muy visceral sin analizar. CNN Expansión hace un análisis modesto pero bueno sobre algunas de las bondades de la reforma. Algunos puntos que destacan son:

  • Limitar la generación de salarios vencidos para reducir el prolongamiento artificial de procedimientos judiciales
  • Regular el outsourcing para disminuir la elusión fiscal
  • Tipificar como delito el trabajo de menores de 14 años fuera del ámbito familiar
  • Una estricta regulación a los contratos por periodos de prueba para proteger al trabajador
  • Licencia de paternidad
  • Reconocer el teletrabajo o homeoffice

La tan anhelada reforma laboral se va a dar con el debate entre todos los sectores, desde el Ejecutivo hasta el Legislativo, pasando por el Banco de México, investigadores, académicos, empresarios y sindicatos; no con declaraciones reaccionarias y politiqueras.

Imagen: Eleminds