¿Dónde está el oro del Banco de México, Agustín?

¿Se han preguntado alguna vez dónde están todos los dólares y el oro que posee el Banco de México? Pues a un ciudadano se le ocurrió preguntar, a través del IFAI, "cuántos lingotes componen la reciente adquisición de 93 toneladas de oro que realizó Banxico en el primer trimestre de 2011".

Lingotes de oro

La respuesta, después de una primera negativa, fue que debido a que el volumen comprado se compone de lingote cuya peso fluctúa en un rango, no es posible conocer cuántos lingotes componen con exactitud esas 93 toneladas. Luego, el mismo ciudadano hizo una segunda pregunta: ¿dónde está nuestro oro?

Nuevamente se recibió una negativa en torno a esta solicitud debido a que la información se encuentra clasificada como reservada debido a que su difusión podría "dañar la estabilidad financiera, económica o monetaria del país". Esto lleva a su poner, de acuerdo al analista Guillermo Barba, que no se encuentra en el país sino que se encuentra en resguardo de The London Bullion Market Association, cuyos principales clientes son algunos bancos centrales del mundo. De esta manera, lo más probable es que el oro se encuentre en el Reino Unido.

Sin embargo, el comentarista financiero de Canal 40 hace la observación de que esta asociación opera bajo un esquema de reserva fraccionario, es decir, que venden o prestan varias veces un mismo lote de oro. Esto tiene un problema: en caso de que todos solicitaran su oro en un momento determinado, serían incapaces de entregarlo. Algo similar llevó a que el dólar dejara de estar respaldado en este metal, pues llegó un momento en que había más dólares que oro que los respaldara.

Este "esquema Ponzi" representaría un riesgo en otros mercados, sin embargo, tiene una "ventaja": no podemos imaginarnos que de repente todos quieran tener en sus manos oro como reserva de valor a menos de una catástrofe financiera y económica de dimensiones casi apocalíptica.

Aunque esto implica un riesgo para una parte del patrimonio del Banco de México, la proporción de oro con respecto a las reservas internacionales es muy baja, de sólo el 4 por ciento. Para entender si esto representa o no un verdadero riesgo, hay que preguntarnos por qué el Banco de México tendría inversiones en oro.

El Banco de México tiene una cierta cantidad de dólares en sus arcas, producto de dos fuentes: las ingresos de divisas a través inversiones de capital y otros que no pasan por el mercado cambiario como los ingresos petroleros. Dichas dólares o reservas internacionales sirven principalmente para dar confianza a los inversionistas de que hay dólares disponibles en caso de necesitarse; de hecho, la relación dólares en reservas-pesos en circulación es de dos dólares por cada peso, algo muy sano.

Los usos que se le dan a las reservas son dos principalmente: la seguridad de la que hablábamos y usarse para que el Gobierno haga pagos de deuda externa. Es importante mencionar que el pago no se hace con las reservas sino que se compran los dólares como en una transacción normal. De esta manera Banxico necesita una cantidad de dólares en el corto plazo para cumplir con obligaciones, pero hay una gran cantidad que en el corto plazo no es necesario y es costoso mantenerlas, quizá un costo monetario bajo pero de oportunidad muy grande, porque podrían invertirse en otras actividades.

Es por esto que una parte de las reservas se invierte en otro tipo de activos que generan ganancias, generalmente bonos de deuda de otros países, principalmente Estados Unidos. Sin embargo, en estos momentos debido a la crisis que enfrentan, las tasas de dichos bonos están cercanas a cero, pues así las ha mantenido la Reserva Federal, por lo que se buscan activos más redituables, siendo el oro uno de ellos.

Regresando a nuestra pregunta inicial sobre por qué el Banco de México compró esas 93 toneladas de oro, ahí está la respuesta. De hecho, si vemos la gráfica que el propio Banco proporciona esa compra parece ser lo único que el banco tiene en oro y el movimiento posterior se debe a fluctuaciones del metal en el mercado. Y si vemos hacia atrás, es mínimo lo que se tenía invertido en el metal. Así, podemos esperar que cuando la economía mejore se regrese a comprar otro tipo de activos y se deje de lado al oro.

Ahora, las declaraciones de Guillermo Barba son preocupantes en el sentido de que se permita que organizaciones como The London Bullion Market Association operen de esta manera. Sin embargo, la inversión en oro que tiene el país se encuentra muy lejos de ser preocupante en caso de que el esquema reviente principalmente por dos motivos: la inversión de Banxico respecto a sus reservas es muy baja y es irreal que todos pidan todo el oro al mismo tiempo.

Imagen: Valor Oro World