Más recortes de agua en el Distrito Federal, ahora hasta marzo de 2013

Para los que vivimos en el Distrito Federal, los recortes de agua no son nada extraños. La dinámica es simple, se aprovecha cada fin de semana largo para cortar el agua a la mayoría de las delegaciones de la ciudad, así como a algunos municipios del estado de México, para realizar labores de mantenimiento a las tuberías de Cutzamala, uno de los sistemas que abastece a la ciudad.

Pero este fin de semana, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) anunció que se recortará en un 10 por ciento el suministro de agua hacia el Distrito Federal y el estado de México hasta marzo de 2013. La razón es bastante simple: el nivel de las siete presas que dan abasto al sistema alcanzó tan sólo un 71.84 por ciento de almacenamiento, lo cual resultará insuficiente para esta temporada.

Antonio Gutiérrez Marcos, director de Agua Potable del Organismo de la Cuenca Aguas del Valle de México de la Conagua, declaró:

Tenemos un nivel bajo, necesitamos ajustar el abasto para ahorrar el líquido y evitar que se agote en los primeros meses del 2013. La medida la tomaremos esta semana por consenso los Gobiernos federal, del DF y del Edomex. La mejor opción es reducir el abasto 10 por ciento (todos los días) lo que implica pasar de 14.7 metros cúbicos por segundo a 13.4. Analizaremos qué horarios serán los mejores, probablemente sea por las noches.

En realidad, la mejor opción sería iniciar un programa integral enfocado no sólo a ahorrar agua, sino también a aprovechar mejor la que tenemos a nuestra disposición, sobretodo, gracias a los remanentes de los huracanes.

Al menos en el Distrito Federal, cuando la situación del agua se pone delicada, además de cortar el agua o de reducir el flujo de la misma, lo más que se hace es exhortar a la población a cuidar el agua. Eso no es suficiente, es un mero paliativo. Más que invertir en campañas sobre el ahorro, se deberían dedicar muchos más fondos a la reforestación de zonas boscosas, a la implementación de más y mejores plantas de tratamiento de aguas residuales, y a la captación y potabilización de agua de lluvia. Dicho sea de paso, aplicar multas mucho más severas a quienes desperdicien este recurso no estaría de más.

Muchos investigadores mexicanos ya han creado soluciones bastantes ingeniosas para remediar la escasez de agua en diferentes zonas del país. Estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrollaron la lluvia sólida, una estudiante de la Universidad Iberoamericana creó un mecanismo para condesar el agua de niebla, y en Baja California Sur se construyeron presas para captar el agua de lluvia de huracanes.

En resumidas cuentas, lo que falta no es talento ni recursos, sino voluntad por parte de nuestros gobernantes para comprometerse en proyecto a largo plazo que requerirá una fuerte inversión y que, probablemente, no logre completarse durante su mandato.