Chalán, la primera película mexicana a estrenarse vía Internet

Estrenar películas en cines o en DVD es muy mainstream. O quizá los creadores de Chalán, el primer filme mexicano a estrenarse vía streaming, son muy innovadores. Dirigida por Jorge Michel Grau, y escrita y producida por Edgar San Juan en colaboración con Canal 22, Foprocine y Film Tank, Chalán es una película independiente que busca retratar la vida política y social de nuestro país, ejerciendo un fuerte cuestionamiento sobre la ética, la culpa y la responsabilidad que tenemos como ciudadanos sobre un país donde la corrupción es la norma.

De acuerdo con San Juan, “Chalán es un grito de la ciudadanía hacia las instituciones y la clase política, pretende crear conciencia. Chalán es suya, todos somos chalanes”. Y así lo parece desde su concepción, ya que el 80% de su producción fue financiada por el FOPROCINE con recursos públicos, lo que en palabras del mismo escritor "la convierte en un bien público. Se trata de libertad cultural; Chalán es de la gente, les pertenece”.

El filme, el cual fue grabado en tres semanas, espera tener una audiencia de entre 600 y 700 mil personas esta tarde de miércoles, cuando sea estrenada al público de manera gratuita a través de la plataforma NuFlick. Hay que considerar que la película sólo estará disponible de 8 a 10 de la noche y que tiene un par de requisitos para ser vista, que consisten en estar inscrito en NuFlick y descargarte Silverlight, la alternativa de Microsoft al Flash Player.

"Chalán" y las redes sociales

No sólo la distribución de la cinta se apoyó en la red de redes, sino también su publicidad y difusión. Una cuenta de Twitter y un poco de ingenio bastaron para que se desatara la polémica entre los usuarios de esa red social y la recomendación y anuncio de Chalán pasara de tuit en tuit.

Mediante un perfil ficticio del Diputado Aldape (@dip_aldape), uno de los personajes de la cinta y jefe de Alan, el chalán, los responsables del filme impersonaron a un político molesto e inconforme con la película, alegando que todo lo presentado en ella son calumnias e incluso amenaza con impedir el estreno y el stream. Principalmente interaccionaba con la cuenta oficial de la cinta, @pelicula_chalan, e intercambiaban arrebatos virtuales mientras que cada uno retuiteaba comentarios a favor y en contra. Muchos, incluido yo, cayeron en el juego.