Estado Mayor Presidencial agrede a activista por cuestionar el cerco de Peña Nieto

Lo veíamos venir. El cerco de seguridad que puso Enrique Peña Nieto para blindar su toma de posesión conlleva grandes riesgos de conflicto. Muchas veces, ni siquiera se necesita de un acto de provocación para provocar una reacción desmedida. Basta con un poco de intolerancia y cerrazón, algo que -desgraciadamente- a veces le sobra a los cuerpos castrenses. Eso ocurrió esta mañana con Jesús Robles Maloof, activista y defensor de los derechos humanos, quien fue agredido por cuestionar el cierre de calles.

Robles acudió a la calle Fray Servando, con la cámara de vídeo de su teléfono celular, a preguntarle a los militares por qué el cerco a la colonia donde vive. En reacción, una decena de miembros del Estado Mayor Presidencial lo sujetaron para llevarlo dentro del cerco, lo golpearon -lesionándolo de un codo- y le quitaron el celular. Jesús pidió ayuda a los periodistas en la zona, y con su apoyo, consiguió que le devolvieran el aparato, aunque sin la tarjeta de memoria.

El mismo activista que lo de menos es su codo lastimado, sino que el problema está en que se haga un cierre vial sin fundamento, afectando a miles de ciudadanos. No sólo eso, sino que la respuesta a los cuestionamiento sea una agresión física. ¿Por qué está mal que cuestione? ¿Por qué el temor a que las palabras queden registradas en vídeo?

A propósito, otra pregunta interesante que me he topado al respecto tiene que ver con el dinero para el cerco de seguridad.

Me parece que estamos muy acostumbrados sólo a dar cosas por hecho. ¿Alguien sabe la respuesta a estas preguntas? No (ni se ve mucho interés por despejar las dudas).

Se entiende la preocupación por la seguridad, pero no se debe justificar el abuso. Es cierto que personalidades como el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, acudirán a la toma de protesta; pero hasta donde sé, para ninguna visita anterior se ha necesitado un despliegue de esta magnitud -ni siquiera en las de Obama a Calderón-. Basta mirar a esta infografía para entender el tamaño de la zona aislada.

Resulta sintomático que, cuando rinda protesta el nuevo Presidente de México, estén los representantes de diferentes países, empresas y fuerzas políticas, pero el pueblo que (en teoría) lo eligió no podrá ni acercase a la Cámara. ¿Profecía de cómo será su mandato?