PRI buscará reformar el Servicio Profesional de Carrera

El Servicio Profesional de Carrera (SPC) fue uno de los mayores cambios del PAN en la administración pública, con el que se buscó la profesionalización del servicio público. Así, para acceder a algunas plazas dentro de las dependencias del gobierno es necesario presentar un filtro curricular, un examen y una entrevista antes de ser aceptado.

Ahora, con el regreso del PRI al poder, ya se plantea reformar la manera en que funciona.

SPC

La llegada de Peña Nieto a la presidencia se enfrenta a una gran reto. Y es que de las casi 42 mil plazas de alta confianza, solo cinco mil quedarán disponibles para que el Presidente Electo y sus colaboradores coloquen a sus piezas clave, debido a que el resto se encuentran de a disposición del SPC.

De esas plazas a las que sólo se puede acceder mediante concurso, 29 mil se encuentran ocupadas, mientas que el casi ocho mil están disponibles. Además, todos los que están en esos puestos no pueden ser despedidos para poner a alguien más en sus puestos.

Hoy las comisiones unidas de Gobernación y de Estudios Legislativos están citadas "para conocer, discutir y, en su caso, aprobar" una minuta de la Cámara de Diputados, para que la categoría de director general, director general adjunto, homólogos y otro equivalente no sean considerados dentro de las plazas que pueden ocuparse por el Servicio Profesional de Carrera.

Lo curioso es que esta minuta data del 2007, cuando PAN y PRD eran las principales fuerzas políticas, y que jamás fue desahogada en el Senado. Ahora el PRI, aprovechándose de su existencia, busca concluir la reforma para que Peña Nieto tenga a su disposición más plazas para colocar personal de confianza.

La minuta de la Cámara de Diputados dice:

Coincidimos con el iniciador en la conveniencia institucional de que el rango de director general, inclusive en sus niveles de adjunto u homólogo deben ser de libre designación, pues esto garantizaría, además, de un servicio público eficaz y eficiente, contar con la absoluta confianza del designado a quien, se presume, se le nombra en razón de sus méritos y del conocimiento que se tiene de su capacidad y lealtad.

Y coincido en el que hay puestos donde colocar gente de confianza es necesario, aunque el problema es que difícilmente la mayoría de quienes sean nombrados será "en razón de sus méritos y del conocimiento que se tiene de su capacidad y lealtad".

Además, yo diría que ya que van a reformar el SPC también le metan mano a los procedimientos para otorgar más flexibilidad a quienes ya están dentro del gobierno, sobre todo en puestos bajos; porque para poder seguir subiendo es necesario hacer exámenes, lo cual desincentiva muchas veces la entrada de profesionistas. ¿Por qué pedir un examen más a alguien que con méritos ya hechos dentro del servicio público debería poder avanzar?

Aunque la idea detrás del Servicio Profesional de Carrera fue una buena idea y una buena intención para desarticular la discrecionalidad con la que se otorgaban las plazas, también es cierto que aún deja mucho qué desear.

Imagen: CEAD