Autoridades de Saltillo remiten a los separos a un cerdo de papel por “ofenderlos”

En el transcurso de la tarde del día de ayer, un operativo de la policía estatal de Saltillo arribó a las inmediaciones de la Plaza de Armas, sede del gobierno de aquel estado, para detener y remitir a los separos a un cerdo hecho de papel por considerarlo una ofensa hacia las autoridades.

Esta escultura con la forma y tamaños de un cerdo, fue una iniciativa de la Taberna El Cerdo de Babel junto con Digital Invaders y Hackerspace Monterrey, y tenía como finalidad el reactivar los espacios públicos y sacar a los moradores de la ciudad de la monotonía. El Cerdón, nombre de la obra, fue instalado en el Callejón de Ocampo y se invitó a artistas y gente en general a plasmar ideas, las que fueren, sobre esta singular figura través de frases o dibujos.

Así pues, los encargados se llevaron a El Cerdón de paseo por distintos lugares emblemáticos de la capital de Coahuila para realizar una serie de tomas fotográficas. Al llegar a la Plaza de Armas, y sin deberla ni temerla, el cerdo fue "levantado" por efectivos de la policía estatal y llevado a los separos abordo de una de las camionetas de la corporación.

El plan es que El Cerdón estuviera máximo 20 minutos en esa plaza en lo que gente de Digital Invaders hacía el debido registro visual. Sin embargo, personas de los alrededores comenzaron a acercarse a la escultura, lo que llamó la atención de los uniformados. De acuerdo con Sergio Castillo Lara, propietario de la Taberna El Cerdo de Babel, "Andaban elementos de la policía estatal, se acercaron a preguntarnos qué era lo que hacíamos, les explicamos, y ellos pensaron que era una protesta, asumieron que era una protesta contra una autoridad. Nos dijeron que cómo se nos ocurría llevar un cerdo al palacio del gobernador". Se sintieron aludidos, me hacen pensar.

El Cerdón fue recuperado más tarde, cunado los organizadores pudieron al fin hablar con el director de la policía estatal y con el aval de la Secretaría de Seguridad Pública de Coahuila y explicarles que cualquier parecido con la realidad era pura coincidencia.