Médico de la UPAEP relaciona consumo de mariguana con homosexualidad

Normalmente, no me gusta escribir sólo de alguna declaración desafortunada, pero en el caso de comentarios homofóbicos, suelo hacer excepciones -más, por ejemplo, cuando se trata de figuras públicas o funcionarios de gobierno. En esta ocasión, las palabras provienen de Narcizo Morales, coordinador de la clínica médica de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, quien ha relacionado el consumo de la mariguana con la homosexualidad.

En un concierto de desatinos, Morales señaló que existen estudios -aunque no pudo mencionar ninguno- que señalan que fumar esta planta provoca un descenso en los niveles de testosterona. De acuerdo con el médico, esta sustancia está vinculada con la masculinidad, por lo que al bajar las cantidades, "comienza a tener tendencias del tipo homosexual".

Por supuesto, Morales comete algunos errores en su explicación. De entrada, argumenta que lo masculino -toda una construcción social de género- está necesariamente vinculada con la presencia de testosterona. Es una mentira que reduce la sexualidad a lo biológico. Si bien la presencia de esta hormona está vinculada con el incremento de masa muscular o el desarrollo de los órganos reproductivos masculinos, esto no tiene nada que ver con la orientación sexual. No obstante, la testosterona sí está asociada con la agresividad. Es decir, el médico crea una relación artificial entre este comportamiento y la heterosexualidad, asumiendo que una conducta más pasiva es propia de una orientación homosexual.

Además, Morales habla desde una perspectiva machista, pues si la mariguana afectara de esa forma a quien la consume, ¿qué ocurriría con las mujeres homosexuales? ¿El cuerpo de las lesbianas es diferente y por eso reaccionan de otra manera al (supuesto) descenso en testosterona -hormona que, por cierto, producen en los ovarios-? ¿O es que fumar mariguana sólo da tendencias homosexuales a los hombres y las mujeres son inocuas a sus efectos? O, muy probablemente, el médico habla desde el prejuicio; uno tan cercado y reducido que ni siquiera contempla la existencia de la homosexualidad femenina.

Aún hay más: sugiere que deberíamos "acercarnos a estos muchachos y ver qué tanto los que se dicen homosexuales tienen tendencia a la mariguana". Aparte, el médico confunde causa con efecto. Primero, sostiene que el consumo propicia la homosexualidad. ¿De dónde concluye que la relación también se da la inversa? Entonces, ¿qué fue primero? ¿Que un fumador de mariguana se haga gay o que un gay se haga fumador de mariguana? También me llama la atención que señale a estas personas como "los que se dicen homosexuales", en lugar de sólo decir "los que son homosexuales". Al parecer, en su mente, todos son heterosexuales y sólo algunos "se dicen", como si fuera una etiqueta o una confusión.

Siguiendo con su disertación, Morales señaló que, bajo los efectos de la mariguana, "el sexo es con quien te toque, ya no es con un hombre o una mujer, dependiendo de tu sexo, sino con quien te haga sentir bonito". Con esta declaración, no sólo deja ver que su mente concibe únicamente el sexo heterosexual; también insinúa que hay algo incorrecto en que tengas relaciones "con quien te haga sentir bonito" si no es del género que "te corresponde". Pensamientos como ése son los que perpetúan que una persona no pueda sentirse plenamente identificada con su orientación sexual; y peor, los condenan a mantener apariencias con tal de ahorrarse los juicios de terceros.

Lo que dice este personaje es tristísimo porque, por un lado, viene de parte de un profesional de la salud. No me quiero imaginar la clase de consejos y recomendaciones que dará para planificación familiar o cuidado ante enfermedades de transmisión sexual. Pero, aún más lamentable es que sea una persona que labora en una institución educativa. Por más conservadora que sea la UPAEP (después de todo, es una universidad privada con valores católicos), resulta incongruente que una casa de estudios sea espacio para difundir el prejuicio homofóbico con presuntos respaldos científicos; de paso, metiendo en el mismo saco a otro tema tabú como el consumo de mariguana, en lugar de promover un debate crítico que aborde sus beneficios y desventajas. Señor Morales, en una de esas le pueden dar trabajo como sanador en Courage Latino.