Peña Nieto formaliza lo que ha dicho durante meses con el Plan Nacional de Desarrollo

Al medio día el presidente Peña Nieto presentó el Plan Nacional de Desarrollo en un evento que, sinceramente, pudo haber tenido mucha más sustancia o ser absolutamente obviado.

Por mandato constitucional, al inicio de una nueva administración, debe presentarse un Plan que servirá como eje rector durantes los próximos seis años. Además, debe ser incluyente y tomar en cuenta las opiniones de la sociedad.

EPN PND 13-18

El contenido del plan se divide en dos partes: un análisis de las cinco grandes metas y el planteamiento puntual de los objetivos. Dichas metas, como dijo Peña Nieto en su primer discurso son: México en paz; México incluyente; México con educación de calidad; México próspero; y México con responsabilidad global.

Además, el análisis de estas metas incluye un diagnóstico de la situación actual y un plan de acción esbozado de manera muy general para su consecución. Posteriormente, se puntualizan y resumen dichas líneas de acción mediante los objetivos.

Pese a las consultas y foros hechos para la discusión e inclusión de ideas, el Plan no se aleja mucho de lo que ha sido la retórica del gobierno priista en los últimos seis meses y que se puede resumir en este cuadro, repetido hasta el cansancio en cada discurso:

PND cuadro

Otro de los puntos a poner atención es la palabra favorita de esta administración: "democratización"; que, de hecho, fue puesta de moda por el movimiento #YoSoy132. Esta palabra aparece 33 veces en 29 páginas y significa en pocas palabras "hacer accesible un servicio a todas personas en todo el territorio". Aparece de manera específica cuando se habla de democratizar la productividad, el acceso a financiamiento de proyectos y el acceso al servicio de telecomunicaciones.

Muchos de los objetivos que vemos plasmados en el Plan han sido ya abordados en el Pacto por México y se han iniciado las reformas que se creen necesarias para su consecución. Por ejemplo, el acceso a financiamiento se ha tratado en la reforma financiera, y el de acceso a telecomunicaciónes en la reforma a dicho sector.

Algo que hay que aplaudir del Plan es la inclusión de indicadores que ayudarán a medir los avances en las políticas propuestas.

Sin embargo, el Plan resulta demasiado general en cuanto a las políticas específicas que se llevarán a cabo. Lo cual no implica que esté mal hecho no sepan cómo lo harán, sino que deberán delinearse con mayor precisión en programas específicos.

Foto: El Universal