“Dead when I Got Here”, documental de una dura realidad en Ciudad Juárez

Miles de historias se tejen en un país tan diverso como el nuestro. Historias con finales felices -otras no tanto como quisiéramos- pero al final historias que no dejan de asombrarnos por lo increíble de las vivencias, por la fortaleza de quienes las protagonizan y porque dentro de todas ellas lo que prevalece es la esperanza y los sueños de alcanzar algo, o a alguien.

dead when i got here

Una historia más de estas increíbles es la que se grabó en Ciudad Juárez. Dead when i got here ("muerto cuando llegué aquí" si lo traducimos literal) es un documental aún no terminado sobre un asilo manejado por sus propios pacientes. El documental es dirigido y producido por Mark Aitken, quien desde Londres, a través de la lectura de dos libros que hablan sobre la problemática frontera entre México-EUA y Ciudad Juárez, ambos libros hacían referencia a un asilo manejado por sus propios pacientes, lo que fue el punto de inicio para que este cineasta se trasladara al lugar y empezara a grabar su proyecto.

El asilo comenzó a construirse en 1998 por José Antonio Galvan, conocido como el pastor; en aquel momento iniciaron con cuatro habitaciones, "casas abandonadas sin un techo con 25 pacientes y dos burros". El pastor es un ex-convicto y ex-drogadicto que ahora dirige un asilo que es hogar para enfermos mentales e indigentes que "han sido tirados como basura".

Soy un especialista en esta clase de gente, porque yo era uno de ellos también. Cuando tiras a una persona, lo que le da fortaleza a esa persona es que alguien crea en él. Dile a las personas que ellos pueden lograrlo, "tú puedes lograrlo. Lucha por eso, lucha por tu vida. Tú tienes que sobrevivir; si tú estás aquí es porque tú eres un ganador". Entonces tengo que alimentar ese sentimiento en la gente y después de que tú crees que tú eres alguien y que alguien te ama, debes de tomar el riesgo. Eso es -lo que hacemos- en el centro de reciclaje de basura humana.
El pastor Galván*

El personaje principal del documental es Josué Rosales, un antiguo paciente que estaba casi "muerto cuando llegó aquí", no podía hablar, no podía caminar, casi no se podía mover, "era un pedazo de madera". Ellos, el resto de pacientes, lo bañaron, lo cuidaron "ellos solían levantarme del piso... soy uno de ellos" y 6 años después se hace cargo del asilo. El llegó ahí después de años de ser drogadicto, estar de ilegal en EUA, haber sido encerrado por asesinato y deportado de regreso a las calles de Ciudad Juárez.

Después de dos visitas al asilo, comenta el director Mark Aitken, colocó un corto en YouTube sobre el documental y entonces lo contactó una chica desde Los Ángeles: la hija de Josué Rosales quien llevaba 22 años sin verlo, quien pensaba que estaba muerto y se preguntaba qué estaba haciendo en México, a cargo de un asilo. El documental muestra la historia de este "pedazo de basura" -parafraseando- que ahora cumple su sueño de reunirse con su familia.

Como les decía el documental Dead when i got here aún no está terminado, el director dice que tiene 73 horas de material grabado sobre el asilo y la historia de Josué que está en etapa de post-producción, pero está buscando el apoyo de la gente que quiera donar para poder culminar este proyecto.

Tristemente la mayor parte del material de video y de su página está en inglés, pero creo que las principales ideas se las pude dejar aquí. Si quieres ayudar puedes ir a la página de kickstarter de Dead when i got there o visitar la página del proyecto para conocer más de él. Ya sea que puedas o no contribuir, conocerlo significa conocer una realidad que forma parte de las historias que se tejen en nuestro país.

Este -el asilo- es un esfuerzo de mexicanos que ayudan a mexicanos (...) esto es mexicanos haciendo algo; esta es la única solución que habrá para México. Ellos sólo pueden estar mejor si los mexicanos lo hacen, porque todos los demás que lo han intentado lo echan a perder (...) lo que sucede ahí es un modelo (moscas y todo), es el único lugar que conozco en todo el mundo que me da realmente esperanza, pero es una dura esperanza; no es sentimentalismo, es un futuro difícil que enfrentar, pero es el mejor futuro que conozco por ahí.

Ese asilo ha hecho más por esas cerca de 20 personas que cualquier fábrica americana en México, o luchadores por cada uno de sus trabajadores, porque esa sociedad son quienes les están dando a estas personas lo que perdieron en su vida, su vida de regreso. Él dice que es como un camión de basura reconstruido; lo que el pastor suele decir es que está dirigiendo un centro de reciclaje.
Charles Bowden, escritor.*

*Nota: Las citas presentadas forman parte de una traducción libre hecha para esta publicación, no forman parte de una traducción oficial del proyecto documental.

Fotos y videos: deadwhenigothere.org