Reserva de la Biosfera El Pinacate es declarada Patrimonio de la Humanidad

El viernes pasado la Reserva de la Biósfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar, ubicada en Sonora, fue declarada patrimonio de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), esta biósfera alberga a más de mil especies de flora y fauna, por lo que es considerado el desierto más diverso del mundo.

Fotografía: José del Río

Al día de hoy México cuenta ya con cinco sitios naturales considerados patrimonio mundial: Reserva de la Biosfera Sian Ka’an (1987), Santuario de Ballenas El Vizcaíno (1993), Islas y Áreas Protegidas del Golfo de California (2005), Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca (2008) y en este 2013 El Pinacate.

Esta reserva fue la única propuesta iberoamericana nominada para entrar este año en la lista, el comité del Patrimonio Mundial de la Unesco destacó en un comunicado, el impresionante paisaje con los volcanes dormidos y ríos de lava negra y roja de el Pinacate así como las dunas de arena cambiantes del desierto Gran Altar en el oeste.

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"Diez cráteres enormes, profundos y casi perfectamente circulares también contribuyen a la belleza de este lugar cuya excepcional combinación lo convierte en especialmente interesante para la ciencia", señala el comunicado.

La Reserva de la Biosfera de El Pinacate, alberga a más de mil especiales de flora y fauna, cuenta con 40 especies de mamíferos, 200 de aves, 40 de reptiles, así como anfibios y dos especies nativas de peces de agua dulce, además de ecosistemas frágiles representativos de áreas desérticas y de vegetación de dunas móviles y estabilizadas que sustentan una fauna silvestre.

Organizaciones defensoras del medio ambiente aseguran que en la zona hay especies amenazadas y en peligro de extinción como el borrego cimarrón, el monstruo de Gila, la tortuga del desierto y el berrendo de Sonora, así que el hecho de que la Unesco ahora tome en cuenta la zona como patrimonio de la humanidad podrá dar esperanza para salvar a estas especies.

Fotos: José del Río | Los lamentos de la luna