¿Es culpa del gobierno de Peña Nieto lo que pasa con el tipo de cambio y la bolsa?

Los mercados financieros han sufrido en las últimas semanas gran volatilidad. Tan solo hoy el peso se depreció 4,1% y cerró en su nivel más bajo en casi un año; mientras que la Bolsa Mexicana perdió 3,9% en el día, su peor baja en 21 meses.

La gran pregunta es, ¿de quién es la culpa?

MEXICAN STOCKS OUTLOOK

La desinformación en torno a esto es asombrosa y no faltan quienes intentan "llevar agua a su molino". Por ejemplo, hace unas semanas Julio César Pérez en SDPnoticias escribió sobre una comparación entre el desempeño de la Bolsa a inicio del sexenio foxista y peñista. Ahí escribe:

A los casi seis meses de iniciado el gobierno de Fox el IPC subió 998 puntos más de 17% y sucesivamente estuvo en incremento.
En los primeros seis meses del gobierno de Peña el IPC se redujo en 1.714 puntos, una reducción porcentual de poco más de 4%.
Usted podrá pensar que todavía se está en el periodo de prueba, sin embargo a diferencia del arranque Foxista en que no se le dio ningún beneficio a la duda, al arranque de Peña se le otorgo un grado de confianza muy elevado, el IPC alcanzo el 28 de enero del 2013 45.915 puntos que han venido en caída que hasta el día de hoy se alcanzaron los 40.119 puntos.

Si bien los datos pueden ser correctos, un análisis aislado de la coyuntura puede llevar a conclusiones erróneas. El momento en que Vicente Fox asumió la Presidencia fue histórico, se esperaba mucho de México y la BMV sí podía considerarse como un voto de confianza a su administración.

Sin embargo, el inicio del sexenio de Peña Nieto es diferente, es igual de histórico al marcar el regreso del PRI al poder, pero se da en un ambiente completamente diferente. México es un país más globalizado y, como dije hace algunos días, la volatilidad se explica por factores externos; tanto en el tipo de cambio como en la bolsa.

No se trata de defender al gobierno, sino de hacer un análisis justo y con toda la información. Cuando hay que señalar el mal desempeño, como con el caso del gasto público, hay que hacerlo; pero tampoco hay que culpar de todo al gobierno.

Imagen: La tercera