Consultorios médicos en farmacias, lo «saludable» para muchos de nosotros

Un sistema de salud sostenido por muletas. Si tuviera que representar con una imagen el estado en que se encuentran nuestros servicios de salud, esa sería la más representativa: la de un enfermo que no logra ponerse de pie por sí mismo, y logra mantener cierta estabilidad recargándose en las dos muletas que tiene a cada lado. Muletas que están representadas por los servicios médicos privados, y sobre todo los de bajo costo y gratuitos que ofrecen desde hace unos años las farmacias y autoservicios.

Doctor

Mexicanos prefieren consultar en farmacias que en IMSS o Issste, dice una nota en la que se comenta que tanto en México como en latinoamérica hay un gran dinamismo del mercado farmaceutico, y quienes han ganado mucho terreno dentro del país son los consultorios en puntos de venta y los medicamentos genéricos.

¿Extraño? Claro que no, pues las necesidades de servicios de salud son muchas, y los servicios públicos están colapsados, sobre pasados en sus capacidades, por lo que la opción de este tipo de consultas, especialmente para padecimientos ligeros que se presentan con urgencia han sido un alivio del que puedo hablar personalmente.

A pesar de la desconfianza que me causaba el acudir a un consultorio médico ligado a una farmacia por el riesgo de que se pudiera incurrir en malas prácticas con tal de vender medicamentos; o que simple y sencillamente los filtros para la contratación de médicos no deben ser tan eficientes para una farmacia como para un hospital; a pesar de esto un domingo en que la gripa llevaba ya unos días sin ceder y con una agenda que cumplir, me fui a parar a uno de estos consultorios ¿y que creen? asunto arreglado: sólo pagué los medicamentos, me disminuyeron los síntomas en ese día, al otro empezó a ceder el mal y todo sin pasarme horas en la sala de espera de un hospital público.

...los médicos que dan consulta en puntos de venta son 10 mil y atienden en promedio a 25 pacientes al día. Es decir, 25 mil consultas a nivel nacional...
Sipse

¿Se imaginan esa cantidad de consultas si de golpe se le regresara la atención a los servicios públicos?... de terror.

Aún después de haberlo probado me pareció que a esta opción lo más adecuado era recurrir cuando realmente no te quedaban las otras opciones más confiables -por llamarlas de alguna manera-. Sin embargo, hace unos meses, creo que me hubiera ido mejor si hubiera optado por ese camino, pues buscar que me atendiera el sector salud fue un verdadero calvario.

Tenía un oído tapado y ya tenía dolor. Para no hacer el cuento largo, me la pasé como cuatro horas, yendo y viniendo de entre un área de urgencias y una clínica de salud -a kilómetros de distancia, no juntas-, sin que nadie me pelara y echándose la bolita el uno al otro de que no les tocaba, que eso me lo atendían en el otro lado. Al final, ya con el dolor a todo lo que daba, acabé con lo que quería evitar, fui con un especialista, al cual le agradezco pero obviamente me cobró como especialista y entre medicamentos y consulta me gasté como $1,000 para algo que un medico general me podía resolver.

Ese día no pude evitar -y sentir un poco- la impotencia que deben sentir las personas de no están afiliados a ningún servicio de salud, no tienen cerca una clínica y no tienen recursos muchas veces ni para moverse. Por eso el éxito de este tipo de consultorios médicos, seguramente como yo muchos han resuelto sus problemas de salud con ellos, y se han sentido aliviados y mejor atendidos, que en uno público.

A pesar de que no puedo hablar mal de estos consultorios, yo diría que en la medida de lo posible se debe seguir asistiendo a los servicios públicos (si no se puede al privado), sobre todo si se está afiliado a alguno de ellos, porque como bien dicen en la nota, a pesar de que han resultado confiables y eficaces, se necesitaría que estuvieran regulados por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para evitar a la larga mayores problemas.

Foto: Alex Proimos