La oposición busca romper con el servilismo sin romper con el Pacto por México

Por la mañana Santiago Betancourt nos habló de la situación actual del Pacto por México. Ayer los dirigentes de los partidos de oposición se reunieron con el Secretario de Gobernación para definir su permanencia en el Pacto.

"Ya dejen de llorar" fue lo que dijo Santiago. Los reclamos de la oposición el partido en el poder y al gobierno federal no son más que berrinches.

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Y es que, como bien dijo y mencioné hace unos días, el Pacto se convirtió en una especie de mordaza que mantiene a raya a los partidos de oposición. Se planteó como un espacio de diálogo entre gobierno y partidos, pero ha servido más como un instrumento de presión en el apoyo legislativo a los proyectos del "señor Presidente".

El PRD había dicho que buscaría renovar las condiciones del Pacto y hoy el PAN, aunque no lo dijo, también camina en ese sentido.

Ayer se anunció que PAN y PRD impulsarán su propia propuesta de reforma política en el Senado. Esta propuesta tiene dos objetivos: en primer lugar, dejar en claro que aunque haya Pacto, el Congreso no será rehén de sus tiempos; y ofrecer contrapesos desde la ciudadanía.

La propuesta en particular me parece interesante al proponer gobiernos participativos, la segunda vuelta presidencial, la reelección de legisladores y la desaparición del fuero en todos los funcionarios públicos. Aunque seguramente no se aprobará tal cual, sirve para generar debate al interior del gobierno y en la opinión pública.

El anuncio de hoy del PAN va en el mismo sentido. Ayer, después de la reunión en Segob dijeron que pese a su permanencia en el Pacto, continuarán reclamando lo que no les parece correcto y esta es una forma. Gustavo Madero anunció que el 31 de julio presentarán su propia reforma en materia energética, aunque este es un terreno más espinoso.

Es apertura, no privatización. No vamos a vender ni un tornillo de Pemex, ni una refinería, ni un pozo.

Lo que el PAN quiere no es vender "un tornillo de Pemex" (¿quién compraría una empresa en esas condiciones?), sino, siguiendo con la analogía, dejar que otros traigan sus tornillos al país. Ya comentaré la propuesta cuando se presente.

Por lo pronto, el actuar de los partidos está llevando al Pacto por México a lo que debe ser. Un lugar del cual surjan propuestas, pero que no impida el surgimiento de otras opciones que sirvan para enriquecer el debate.

Hay que recordar que ser oposición no es chillar por todo lo que hace el gobierno ni llevarle la contraria. Un verdadero partido de oposición sirve como contrapeso, sirve para completar ideas, sirve para velar por intereses no representados, sirve para avanzar, no para poner piedras.

¿Será que los partidos de oposición están encontrando la manera de salir del enredo en que la imagen inicial del Pacto los puso? ¿O se quedarán en el camino?

Foto: Proceso