Nuevos edificios en Reforma violan plan de urbanización

He sido vecino de la zona colindante al Paseo de la Reforma durante casi cuatro años; voy para el primero en la colonia Cuauhtémoc y me ha tocado ver durante todo este tiempo una explosión de construcciones enormes en varios terrenos aledaños a las glorietas más importantes.

La aparente bonanza económica ha dado lugar a edificaciones importantes en el corazón de la Ciudad de México, restándole quizá relevancia al desarrollo urbano que Cuajimalpa (o Santa Fe, para ser específicos) ha experimentado en poco tiempo. Consideremos que la topografía y composición de suelo varía entre las delegaciones Cuauhtémoc, que es básicamente el fangoso lecho del lago Texcoco, y Cuajimalpa, compuesta por arcillas, arenisca y otros materiales rocosos; y que, por lo tanto, los proyectos de desarrollo vertical deben considerar cimentación (y su respectivo presupuesto) específica para el predio donde se construirá.

Skyscrpaerlife
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Torre Mayor (que acaba de cumplir 10 años), fue durante un tiempo el edificio más alto de Latinoamérica y representa el inicio de este nueva etapa de urbanización en la avenida más importante de México, que desde 2003 se ha dispuesto a renovar el horizonte de la capital, aunado al desarrollo y aplicación de nuevas técnicas de construcción que hacen factible edificar estructuras de más de 40 pisos en suelos donde las ondas sísmicas de amplifican debido a su composición.

Siguiendo el camino trazado por Torre Mayor, están las dos torres de Reforma 222, la Torre Magenta, el St. Regis (calificado como el mejor hotel de la ciudad), Reforma Capital, la Torre de New York Life, el corporativo de HSBC, y varias más que hoy se encuentran próximas a estrenarse o en construcción.

El día de ayer recibí en mi edificio el Boletín Informativo de la Asociación de Residentes de la Colonia Cuauhtémoc, edición agosto 2013 (creo que es la primera que recibo), que en su primera plana dice: "Se construyen 4 mega-edificios violando el plan parcial de la colonia Cuauhtémoc." Tantito alarmista pero logra llamar la atención.

Más allá del vocabulario rebuscado y de ser una nota propensa a causar descontento, trata sobre las 4 obras en construcción de este lado del Paseo de la Reforma: Torre Mapfre (que se apresta para su apertura), Torre Reforma (que será el edificio más alto de la ciudad y probablemente del país); Torre Diana, que empezó a construirse en abril de este año; y Punto Chapultepec, justo en el límite entre las delegaciones Miguel Hidalgo y Cuauhtémoc.

Nuevos edificios en Paseo de la Reforma

El documento alega que estas construcciones no están dentro de la normatividad pues superan los pisos construidos permitidos para dichos predios y otras irregularidades. Por ejemplo:

—Torre Mapfre es de 15 pisos cuando sólo tenía permitido 6.
—Torre Reforma abarca 6 predios de usos distintos y alturas permitidas que se presentan como uno solo, contrario a la disposición de respetar el número de niveles por lote.
—Punto Chapultepec tendrá 61 niveles cuando el predio tiene un límite de 6.

Y etcétera. Las implicaciones legales son varias y truculentas; el boletín alega que funcionarios de gobierno en la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología han otorgado las certificaciones de uso de suelo necesarias que permiten estas construcciones, mediante un recurso llamado "Polígono de Actuación". ¿GÜAT? Dicha línea no deja de ultrajar el plan parcial de la colonia, pues la "actuación polígonal" (¿?) no está suficientemente regulada en la Ley de Desarrollo Urbano del Distrito Federal, ya que no es retroactiva a la disposición establecida... Blablablá.

En resumen, dice que todo este nuevo plan de urbanización contradice a lo dispuesto en la Gaceta Oficial del Distrito Federal, publicada el 31 de julio de 1997, ratificada el 15 de septiembre de 2000. O sea, aquí hay chanchullo, señores. Alguien soltó lana para que dieran luz verde y empezaran a movilizar maquinaria.

Independientemente de la derrama económica que estas construcciones representarán a la zona de Reforma, los subsecuentes impuestos prediales, la renovación de banquetas, apertura de nuevos locales comerciales y el montón de empleos que generarán, la Asociación de Residentes de la Colonia Cuauhtémoc dice que se ha quebrantado la legalidad de la colonia, comprometiendo la seguridad de los habitantes y el medio ambiente del entorno.

No iría tan lejos como para decir que es una violación a "la esfera de nuestros derechos humanos" como residentes de la Cuauhtémoc, según la Asociación, pero cabe mencionar que los nuevos edificios durante y después de su construcción, representan un impacto ambiental en residuos, aumento en los decibeles y en el consumo de los recursos e infraestructura de por sí limitadas, (específicamente el suministro de agua), cierre de vialidades, incremento en el tráfico de autos, ambulantaje, entre otros tantos.

La Asociación busca el apoyo de los vecinos para interponer recursos legales contra estos desarrollos, y francamente, si lo consiguen, sería un tremendo hito en la historia de la urbanización del Distrito Federal, tal y como pasó con la Torre Bicentenario durante el sexenio del Sr. Ebrard. Desconozco si la colindante Colonia Juárez esté haciendo lo mismo pero, estamos hablando de 4 edificios, uno de los cuales ya está construido, y que tienen un tremendo empuje tras de si. La inversión hecha es enorme; la cimentación de Torre Reforma, por ejemplo, ha durado casi tres años y da a entender que hay suficiente dinero para continuar y pues...

¿Qué tan probable es que se echen para atrás cuando hay todo ese dinero de por medio? Entiendo las ganas de renovar la imagen de la Ciudad de México ante el país y en el extranjero pero, ¿estos edificios son en verdad parte de un concienzudo esfuerzo de desarrollo sustentable en una capital que tiene severos problemas de tráfico y suministro de agua? ¿Será éste otro plan que es pura pantalla y que poco resuelve, como el Segundo Piso del Periférico? Porque, ¿de qué sirve una vialidad nueva que se satura mientras el transporte público apenas avanza y el registro vehicular no disminuye?

Poco nos sirven edificios modernos que sólo contribuyen a más autos, más ruido, más residuos y menos agua. El resultado de todo esto quizá sea predecible, pero a final de cuentas, no solo afecta a nosotros los residentes de la Cuauhtémoc.