El primer año de EPN se encamina a ser un desastre económico

Hoy se dio a conocer el dato del Producto Interno Bruto de México durante el segundo trimestre. El resultado fue poco alentador y causó muchas reacciones entre analistas y los medios de comunicación como pocas veces se había visto.

De hecho, quienes llevan más tiempo siguiendo los datos económicos del país mencionan que este nivel de reacciones que no se habían visto desde el primer trimestre del 2009, en plena crisis económica.

Y no estoy diciendo que el desastre económico vaya a ser por una inminente crisis. Aunque no se vislumbra claramente que vayamos a entrar en recesión, las posibilidades aumentan con los datos que estamos viendo. No, será un desastre por las altas expectativas que generó y los malos resultados que está dando.

920_videgaray_p22_1

Primero, lo que esperábamos

En semanas pasadas había hablado en tres ocasiones de lo que se esperaba para la economía mexicana.

  • Primero, dije que la economía mexicana no crecería al 3% este año como algunos esperaban todavía hace un mes. Fue en este momento cuando información estadística y económica empezaba a causar una baja en las proyecciones de la mayoría de los analistas.
  • Posteriormente, la Secretaría de Hacienda salió a decir que este trimestre creceríamos 2,5%... estimación que se quedó un punto porcentual por arriba de lo real.
  • Finalmente, Banco de México adelantó hace algunas semanas que este trimestre el crecimiento sería cercano a 0%, algo más cercano a la realidad, pero que también sorprendió por lo alejado que resultó de los datos presentados.

Segundo, los datos

La economía creció 1,45% en el segundo trimestre del año, frente al 0,6% del primer trimestre. Sin embargo, hay que mencionar que por el efecto de Semana Santa que este año cayó en marzo y no en abril, hay que utilizar otros datos.

En una serie que también publica el INEGI, llamada corregida por efectos del calendario, la economía creció sólo 0,22% anual en este trimestre frente al 2,63% de los tres trimestres previos. ¿Conclusión? La desaceleración que veníamos viendo se profundizó.

Esto lo confirma la contracción de la actividad económica de 0,74% en el periodo abril-junio frente a enero-marzo. De hecho, es la primera vez desde el segundo trimestre del 2009 en que vemos una caída en la medición trimestral.

Y los datos de julio que se han dado a conocer no apuntan a que la reactivación se dará tan fuerte como muchos esperan.

Tercero, las reacciones

A final de cuentas, los más pesimistas en sus previsiones para el segundo trimestre se vieron realmente demasiado optimistas.

Con los datos presentados hoy el crecimiento de los primeros seis meses se ubica en 1,01 por ciento. Si previo a este reporte se esperaba un crecimiento de alrededor de 2,7%, eso implicaría que en el segundo semestre deberías crecer a una superior al 4%... algo muy difícil.

A lo largo de la tarde analistas y bancos han revisado a la baja su previsión para el año en su conjunto. La Secretaría de Hacienda dijo que espera que crezcamos 1,8%, ¡una reducción de 1,3 puntos a su estimación previa!

Lo más probable es que crezcamos alrededor del 1,5 por ciento. ¿Qué sentirá Peña Nieto de que en su primer año de gobierno la economía crecerá menos que el promedio del sexenio calderonista?

Cuarto, los cambios

Esta presentación de datos tuvo un cambio importante que es importante conocer. Me refiero al cambio de base en la presentación del PIB real, el que quita los efectos de la inflación. El INEGI antes reportaba este dato a precios del 2003, es decir, reflejando el valor de la producción en pesos de ese año; a partir de hoy, los datos se presentarán en pesos del 2008.

Si quieres adentratse un poco más sobre este cambio en la base, puedes leer esta explicación.

Imagen: Ser Veracruz