Siete estrategias para combatir la ansiedad

La ansiedad es una lucha constante y por eso es necesario mantenerla bajo control con el fin de vivir una vida agradable y libre de preocupaciones. Si la padecemos, hay que aprender a revertirla, lo cual es posible a partir de una serie de estrategias muy sencillas.

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1. Tómate tu tiempo para emprender las tareas cotidianas. Muchas de las personas ansiosas se mueven continuamente de un lugar a otro, comen sin sentarse en la mesa o hacen dos o tres cosas a la misma vez. Cuando enfrentamos el día con estrés y prisas, estamos creando un círculo vicioso que genera más ansiedad. Por ello el primer paso para combatirla es disminuir nuestro ritmo cotidiano. Date un tiempo para dar un respiro.

2. Controla los movimientos repetitivos propios de la ansiedad. Cuando nos sentimos ansiosos tendemos a jugar nerviosamente con los objetos que están a nuestro alrededor, movemos el pie, caminamos de un lado al otro o nos mordemos las uñas. Estas conductas son percibidas por nuestro cerebro y sólo contribuyen a aumentar la ansiedad. Por ello, es importante estar atentos a la aparición de estos tics para poder aprender a controlarlos de manera consciente.

3. No dejes tareas pendientes. Una de las cosas que aumenta nuestro estado de ansiedad es saber que tenemos tareas pendientes. Solemos postergar las tareas porque nos da flojera enfrentarlas y porque vivimos bajo el lema de "deja para mañana lo que puedes hacer hoy". Lo malo es que al final los pendientes se van acumulando y se convierten en una fuente innecesaria de tensión. La solución es simple: hay que realizar las tareas conforme se van presentando; puede que en un principio sea tedioso e incluso complicado, sin embargo, pronto nos acostumbraremos a darle a cada cosa su tiempo.

4. Aprende a decir “no”. En muchas ocasiones la ansiedad aparece porque no sabemos decir “no” y terminamos llenándonos de tareas que no nos permiten disfrutar ni siquiera de una hora libre al día. La persona con tendencia a la ansiedad debe aprender a jerarquizar, determinar cuáles son las tareas más importantes y cuáles, definitivamente, no merecen la pena el esfuerzo.

5. Reserva una hora diaria para dedicarla a las actividades que más te gusten. Es común que las personas ansiosas no se dedican tiempo a sí mismas, lo que genera cierta frustración ya que la inmensa mayoría de las actividades cotidianas que realizan no son de su agrado. Cuando realizamos una tarea que realmente nos gusta nuestro cerebro libera sustancias que no sólo nos hacen sentir bien sino que también nos relajan. Así que, de vez en cuando, hay que tomarnos un momento para hacer aquello que nos hace sentir bien, ya sea ir al cine, visitar una exposición, leer un buen libro, etc.

6. Cambia tu forma de pensar. En muchas ocasiones la persona ansiosa también es muy rígida en sus ideas, es perfeccionista y se preocupa demasiado por el futuro. Lo cierto es que usualmente la preocupación por lo que vendrá genera una gran cantidad de ansiedad y desasosiego, temores que finalmente no tienen ningún fundamento. Para controlar la ansiedad no basta con regular los movimientos del cuerpo o con emprender las tareas de una forma más pausada; es importante lograr un cambio interior donde aceptemos que la vida es cambiante. Adopta la filosofía del carpe diem y dedícate a vivir el momento.

7. Aprende técnicas de relajación o apúntate a ejercicios de Yoga o Tai Chi. En ciertas ocasiones las estrategias anteriormente descritas no bastan para combatir la ansiedad porque ésta se ha instaurado muy profundamente en nuestra personalidad, entonces podemos conjugarlas con la práctica de ejercicios físicos como el Yoga o el Tai Chi, que benefician a nuestro organismo y a la misma vez nos permiten reencontrar la paz interior.