UNAM diseña brazalete para detectar emergencias en adultos mayores

Investigadores del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM han diseñado un brazalete para detectar emergencias en adultos mayores como parte de un proyecto llamado Vigilancia y Análisis Continuo de Signos Vitales (VACS). El dispositivo capta e informa en tiempo real arritmias cardiacas, temperatura, desplazamientos y caídas del paciente, con lo que se espera ofrecer seguridad y tranquilidad a familiares y usuarios al tomar control del estado de salud del usuario, informó la institución en un boletín.

brazalete unam

Este brazalete fue originalmente pensado para la vigilancia geriátrica y es único en su tipo, pues los que existen actualmente en el mercado están destinados a atletas de alto rendimiento capaces de vigilar su ritmo cardiaco por sí mismos. Por el contrario, los adultos mayores requieren otro tipo de servicios, de ahí la importancia de este dispositivo pues, según comenta Benjamín Morales, coordinador del diseño:

"(El brazalete) requiere alta sensibilidad para captar patrones de movilidad, caídas, cambios en la temperatura y en el ritmo cardiaco, datos que no interpreta el paciente, sino que son enviados a una central, en la que se valida la información y se clasifica el nivel de alerta por medio de un sistema de inteligencia artificial”.

A partir de esta recopilación de datos el sistema emite una alarma que puede ir desde una simple actualización al expediente clínico, hasta un mensaje a los cuidadores o a los servicios médicos de emergencia, con lo que se garantiza una rápida atención al adulto mayor, cuando así se requiera. De este modo, el brazalete servirá de apoyo en el cuidado de adultos mayores y personas en riesgo, como diabéticos, hipertensos o con cardiopatías congénitas.

En el proyecto han participado más de 40 especialistas de seis instituciones, quienes hasta el momento han creado tres prototipos con la financiación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y la empresa mexicana Matersys Group. Por el momento los investigadores están tratando de conseguir financiamiento para terminar un cuarto prototipo, que podría estar listo dentro de un año y con el que finalmente esperan poder salir al mercado. Pues ojala se concrete este proyecto, pues es un hecho que hace falta recorrer mucho camino en la prevención de enfermedades y apoyo a los adultos mayores, un sector que desafortunadamente, o al menos así lo siento yo, ha sido abandonado por el sector salud.