Diabéticos en México gastan hasta un millón y medio de pesos al año en tratamientos

El día de hoy, 14 de noviembre, se celebra el Día Mundial de la Diabetes, una fecha que intenta crear conciencia sobre este mal y todo aquello que afecta a quienes lo padecen. Es, asimismo, un buen momento para conocer la situación de los diabéticos en México, donde hay más de 10 millones de personas con esta enfermedad que, dicho sea de paso, no es nada barata. De hecho, según reporta Milenio, de acuerdo con un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública, de cada 100 pesos gastados para el tratamiento de este mal, 51 provienen de los bolsillos de las propias familias.

¿Pero qué hay de aquellos que cuentan con seguridad social? Desafortunadamente, parece que no es de mucha ayuda. De acuerdo con el mismo estudio, una familia puede llegar a gastar de 50 mil hasta 1.5 millones de pesos al año en tratamientos, aún contando con este apoyo. Estos costos aumentarán a medida que pase el tiempo, pues la diabetes trae complicaciones al corazón, los vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios.

Estos gastos probablemente sean los responsables de que en nuestro país sólo el 25 por ciento de los enfermos esté controlado, de acuerdo con la doctora Guadalupe Fabián, Directora de la Federación Mexicana de Diabetes. Y es que en muchos casos los enfermos no siguen el tratamiento, ya sea por falta de recursos o conocimiento sobre esta afección.

También hay que decir que las deficiencias en nuestro sistema de salud (de las que he sido testigo) han provocado que muchos pacientes no sean diagnosticados a tiempo, lo que por supuesto complica más la situación, pues sólo se descubre que la persona está enferma cuando entra grave al hospital o cuando la enfermedad ya está muy avanzada. Por ello, es importante checarse de manera frecuente y estar al tanto de síntomas como: sed excesiva, aumento o disminución en el hambre, pérdida de peso, cansancio, infecciones en las encías y ganas frecuentes de ir al baño.

Y qué se puede hacer para prevenirla. Por supuesto, la buena alimentación y el ejercicio son fundamentales. También se debe evitar el consumo del tabaco. En el caso de que ya la hayan contraído, la dieta y el ejercicio serán básicos para controlarla, además de un control médico eficiente y constante. Y es que no es sólo lo caro de la enfermedad, sino los riesgos y consecuencias que puede traer a nuestra vida. Así que a cuidarse.