La secuela de Presunto Culpable continúa en la vida real

Aunque con amenazas de muerte, demandas pendientes por $3,000 millones de pesos y la petición del IFAI a IMCINE de que revele el monto recaudado en el extranjero por el documental, Presunto Culpable tuvo el fin de semana pasado su primer éxito no relacionado con la recomendación de boca en boca y los premios recibidos en festivales. Un tribunal de la ciudad de Morelia revocó una sentencia judicial de 2011 que había impedido desde entonces la distribución en DVD de la película y que promovía de cierta forma la censura de los filmes en un futuro.

El viernes 8 de noviembre fue revocada la sentencia de la juez Blanca Lobo, quien censuró Presunto Culpable en el 2011 y propuso que la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC) creara un procedimiento para negar permisos de exhibición y censurar películas antes de su estreno, sin embargo la historia para el director Roberto Hernández aún continúa, ya que a pesar de contar con el permiso de distribución, ninguna compañía parece animarse a entrar en un problema de corrupción y libertad de expresión que ni el Poder Judicial quiere resolver.

Al fallo del viernes, el primero de los seis procesos judiciales que enfrenta el documental, se sumó una nueva serie de llamadas telefónicas donde el director de Presunto Culpable y sus dos hijas fueron amenazadas de muerte, razón por la cual Artículo 19 (organización internacional de defensa de la libertad de prensa) solicitó a diversas autoridades activar para Roberto Hernández y su familia el mecanismo de protección a periodistas.

Roberto Hernández presentó la película en el Festival Internacional de Cine de Morelia en el 2009, obtuvo el reconocimiento a Mejor Documental, posteriormente recibió el premio a mejor trabajo de investigación periodística en los Emmy (2011) y obtuvo reconocimientos en otros 13 festivales internacionales, además de convertirse en el documental más taquillero en la historia del país. La película donde se pone en evidencia como la policía y la justicia del Distrito Federal convirtieron en culpable de asesinato a un comerciante inocente fue vista por 1.68 millones de personas antes de que fuera retirada de la cartelera durante su tercera semana de exhibición en cines en marzo de 2011.