Documento comprueba centro de espionaje de EU en DF

En una nueva filtración del exanalista Edward Snowden, quien cuenta con asilo político por un año en Rusia, se da a conocer un memorándum del 2010, emitido por el Departamento de Defensa norteamericano, en el que se documenta la existencia del “Centro de Fusión México” en pleno Paseo de la Reforma de la capital del país.

Este centro de espionaje se enfocaría, de acuerdo con esta información, hacia "objetivos de alto valor” como lo es la información confidencial que no podía ser compartida ni conocida con extranjeros.

“Este documento desclasificado podría ser lo más detallado hasta la fecha de los programas de inteligencia que opera Estados Unidos para espiar a otros países... Hasta el momento no hemos visto un documento tan claro que confirme la presencia de NSA" como lo es éste, declaró Jesee Franzblau, investigador del Archivo de Seguridad Nacional, sobre las actividades de espionaje del gobierno norteamericano.

Entre otros apoyos logísticos, el documento refiere como 'ejemplos clave del apoyo provisto', lo siguiente:

  • 10 computadoras.
  • Un Sistema Global de Transmisión.
  • Switches.
  • Una suite de comunicación Trojan Light.
  • Un paquete de comunicaciones actualizadas, que incluye una Línea T3 Terrestre.

Como 'apoyo en curso, pero incompleto', especifica:

  • Cinco teléfonos VOIP seguros (TS/SCI) (esperando la acreditación del Departamento de Estado).
  • Sistemas de cómputo actualizados para estaciones de trabajo SIPR, JWICS y NGA (esperando la acreditación del Departamento de Estado).
  • Dos escáneres a color.
  • Una pantalla de plasma de 40 pulgadas para feeds ISR (esperando la acreditación del Departamento de Estado).
  • Probable expansión del Plan de Suelo en FY 11, que requerirá apoyo de infraestructura adicional del Departamento de Defensa (encabezado por el Departamento de Estado).

Otros 'apoyos' secretos, de acuerdo con el documento, serían:

  • Expansión del ancho de banda de la Embajada, para apoyar las comunicaciones entre México y Estados Unidos.
  • Adquisición e Instalación del Sistema Combinado de Intercambio de Información de Empresas Regionales (CENTRIXS), para asegurar la comunicación entre las fuerzas militares de Estados Unidos y las de México. Después de un apropiado intercambio de información, esto podría expandirse a apoyo de análisis de LEAs de Estados Unidos y México.
  • Actualizaciones a las comunicaciones militares enfocadas en la región de Ciudad Juárez.
  • Fondos de la oficina Antinarcóticos y Amenazas Globales para porciones de DIA, NSA y NGA, para apoyo de análisis.
  • entrenamiento, equipo e información compartida para apoyar unidades mexicanas (por ejemplo, operaciones especiales TTP; vuelo de helicóptero, mantenimiento y soporte; análisis de información; apoyo logístico y actualizaciones para el reconocimiento de aeronaves mexicanas; combate para salvar vidas; operaciones nocturnas; y áreas relacionadas

El 7 de agosto de 2011, el diario The New York Times publicó la intención de crear una Oficina Binacional de Inteligencia (OBI), coordinado por el gobierno de Barack Obama, donde los agentes estadounidenses estarían al frente de los colaboradores mexicanos.

El entonces presidente Felipe Calderón negó la existencia de dicho acuerdo. Inclusive, el entonces secretario de Gobernación, Francisco Blake, argumentó que la cooperación “se hace en respeto de las leyes constituciones y de las leyes de las naciones”, para justificar la presencia de personal norteamericano en nuestro país.

El diario estadounidense exhibió la existencia de dos centros de espionaje, uno en Paseo de la Reforma, en el Distrito Federal, dentro de la embajada estadounidense, y otro en el estado de Nuevo León.

De acuerdo con una investigación de The National Security Archive y Noticias MVS, se dio a conocer que Felipe Calderón envió, durante su mandato, una nota diplomática a EU para la creación de una 'Agencia de Fusión' entre ambos países y con apoyo oficial.

Por su parte, el gobierno de Obama se limitó a la instalación de su centro de espionaje al interior de su embajada, otorgando acceso solamente a agentes de ese país.

Con este informe, un nuevo capítulo en este caso sobre espionaje de Estados Unidos hacia países amigos ha hecho incrementar los casos en los que México se ve envuelto. El gobierno norteamericano no ha negado, y tampoco disculpado abiertamente, sobre estas acciones que vienen a complicar el panorama internacional en caso de no poder contener la escalada de filtraciones de Snowden a través de Wikileaks.